En un contexto nacional donde la escasez hídrica y el aumento de la presión sobre los recursos naturales se han convertido en asuntos críticos, Kunstmann ha tomado la delantera al adoptar un enfoque proactivo en su responsabilidad ambiental. Juan Esteban Fernández, Gerente de Operaciones, menciona que la compañía ha decidido ir más allá del cumplimiento normativo, implementando mejoras en cada área de operación que impacte el medio ambiente. Esto incluye un enfoque en la eficiencia y la calidad, donde la optimización de los equipos se traduce en un mayor compromiso con el planeta, desde el consumo de agua hasta la gestión de residuos, generando un impacto positivo en la comunidad y el entorno.
Uno de los principales hitos de esta iniciativa es la planta de tratamiento de residuos líquidos, construida con una inversión histórica de 6 millones de dólares. Esta planta permite reducir los niveles de material orgánico, fósforo y nitrógeno a cifras que superan las exigencias legales, proveyendo agua tratada que es más limpia que la del cauce original. La implementación de tecnologías avanzadas, que incluye reactores anaeróbicos y aeróbicos, garantiza la eficacia del tratamiento y asegura que Kunstmann cumpla anticipadamente con futuras normativas más rigurosas, posicionándose como un líder en sostenibilidad dentro de la industria cervecera.
Además de la planta de tratamiento, Kunstmann también ha implementado un innovador humedal depurador artificial, el primero en su tipo en Chile para un entorno industrial, que no solo potencia la depuración de aguas, sino que también protege la biodiversidad local. En la gestión de residuos sólidos, la empresa ha establecido alianzas con compañías como Reciclajes Pudú, transformando residuos en nuevos productos, lo cual subraya el compromiso de Kunstmann con la economía circular. Este enfoque ha permitido a la empresa alcanzar un notable 100% de reciclabilidad en su complejo, demostrando que los residuos industriales pueden tener un valor significativo en otras cadenas productivas.
Los resultados de estos esfuerzos se reflejan en una drástica reducción del consumo de agua en la producción de cerveza, pasando de seis a tres litros por cada litro de producto final, con una meta ambiciosa de reducir a 2,5 litros. Los logros en eficiencia energética también son destacables, con una disminución en el uso de energía eléctrica por hectolitro y una reducción notable en la energía térmica utilizada. Estos avances son el resultado de una planificación cuidadosa, mantenimiento preventivo y la dedicación de un equipo que se involucra activamente en iniciativas de sostenibilidad, promoviendo un cambio cultural dentro de la organización.
El compromiso de Kunstmann con la sostenibilidad, aunque implica costos significativos en inversiones y operaciones, se traduce en beneficios palpables, como el reconocimiento internacional con premios de sostenibilidad y la preferencia creciente de los consumidores. La empresa ha comprendido que la sostenibilidad debe ser un esfuerzo colectivo y colaborativo, forjando alianzas con proveedores locales y consolidando un ecosistema de innovación verde en Valdivia. La visión a largo plazo promovida por los hermanos Kunstmann no solo busca la eficiencia, sino que busca dejar un legado ambiental positivo para las generaciones futuras, confirmando que es posible equilibrar la producción industrial con la protección del medio ambiente.













