Con la participación activa de representantes de empresas socias e instituciones colaboradoras, el Pacto Chileno de los Plásticos (PCP) de Fundación Chile ha culminado el proceso de co-construcción de su hoja de ruta hacia el 2030. Durante la última sesión estratégica, los asistentes se concentraron en abordar las 34 problemáticas planteadas para cumplir las cinco metas propuestas para este segundo ciclo del pacto. Este encuentro no solo reforzó el compromiso con el trabajo colaborativo, sino que también imploró a los participantes a «pensar fuera de la caja» para generar medidas, acciones y soluciones (MAS) que permitan superar los desafíos actuales en la gestión del plástico en Chile, desafiando normativas y buscando innovación tecnológica en el sector.
Alejandra Kopaitic, directora ejecutiva del PCP, explicó que no era suficiente con extender la hoja de ruta inicial de 2019, ya que el contexto actual ha cambiado significativamente. «Hemos enfrentado nuevas regulaciones y tecnologías, y es vital entender el impacto de nuestra iniciativa, así como los avances y las brechas que aún persisten», señaló. Esta afirmación fue respaldada por la participación de Bárbara Peñafiel del Ministerio del Medio Ambiente, quien subrayó que el avance hacia una economía circular en el país debe ser un esfuerzo colectivo entre Estado, empresas y sociedad civil. Peñafiel alentó a todos los sectores a integrarse al pacto para facilitar conversaciones necesarias en un contexto global que exige acción urgente.
La evolución desde 2019 fue un tema recurrente entre los participantes, incluyendo a Magdalena Balcells, gerente general de Asipla, quien destacó la madurez alcanzada en los equipos de trabajo. Para Balcells, el método colaborativo implementado por Circular HR ha permitido profundizar en los problemas complejos que enfrentan. En su percepción, este proceso culminará en una hoja de ruta que presentará desafíos significativos para todos los actores involucrados en el ecosistema del plástico. Las experiencias compartidas por los participantes reflejan un marco de trabajo más cohesionado y eficaz, equipo que se ha fortalecido con la incorporación de nuevos talentos y expertos.
Desde el sector empresarial, Tomás Benavides, subgerente de producción de Agrosuper, opinó sobre la pluralidad de voces en la mesa, la cual permite el surgimiento de una solución consensuada. Además, resaltó la importancia del proceso continuo de innovación dentro de su empresa hacia empaques más sustentables y reciclables. En paralelo, los recicladores de base también tuvieron un espacio crucial en esta discusión, como lo expresó Juan Guillermo Pérez, presidente del Movimiento Nacional de Recicladores de Chile (MONGERCH), quien enfatizó la necesidad de incluir a los recicladores en la formulación de políticas y estrategias para mejorar el reciclaje en el país. La inclusión de sus experiencias es vital para cerrar las brechas que han afectado su participación en la economía circular.
Al concluir el proceso de co-construcción, Gonzalo Moenne, director de Estrategia y Roadmapping de Circular HR, hizo un balance positivo, señalando que la hoja de ruta para el segundo ciclo de implementación estará marcada por una notable eficiencia gracias a la experiencia acumulada del periodo anterior. «Esta vez, se necesitaron menos talleres para lograr resultados, y el conocimiento compartido entre viejos y nuevos participantes enriqueció el proceso», destacó. Las propuestas generadas durante estas sesiones ahora serán sistematizadas y validadas por el Comité Estratégico del PCP, con el objetivo de presentar formalmente la nueva hoja de ruta al 2030 en el último trimestre del año.













