Santiago de Chile, septiembre de 2025.- Las Fiestas Patrias, un momento de celebración y unión familiar, son también una oportunidad crucial para reflexionar sobre el impacto ambiental de nuestros hábitos de consumo. Cada año, las tradiciones asociadas a estas festividades, como las empanadas y el asado, contribuyen a un consumo elevado de agua, un recurso ya en peligro en muchas regiones. Este año, el discurso sobre la sostenibilidad se hace más relevante que nunca, impulsando un cambio en la forma en que los chilenos se aproximan a sus festejos patrios.
De acuerdo con el último Estudio Ecolab Watermark Chile, un 67% de los consumidores encuestados afirmó que evita productos con alta huella hídrica en su elección diaria de alimentos y bebidas. Este dato sugiere un creciente compromiso de los chilenos hacia un consumo responsable, que no solo se limita a evitar productos contaminantes, sino que también implica una disposición a pagar un poco más por opciones que sean ambientalmente sostenibles. La información revela un cambio de mentalidad, donde la sostenibilidad se posiciona como un criterio esencial en el proceso de compra.
Uno de los productos más emblemáticos de las Fiestas Patrias, la carne de vacuno, destaca como el que mayor huella hídrica posee, requiriendo más de 15,400 litros de agua por kilogramo. La cifra alarmante proviene mayormente del agua necesaria para alimentar al ganado. En la lista también se encuentran el vino y la cerveza, que aunque no alcanzan el mismo nivel de consumo, contribuyen significativamente a la huella hídrica general de las festividades. Estos datos invitan a los consumidores a reconsiderar sus elecciones alimentarias, buscando alternativas que tengan un impacto más bajo sobre el recurso hídrico.
A pesar de estos desafíos, existen productos más sustentables que pueden ser parte de la mesa chilena durante las celebraciones. Por ejemplo, el pan y las empanadas de harina de trigo presentan una huella hídrica más moderada, alrededor de 1,300 litros por kilogramo. Otras opciones como el cerdo y el pollo, aunque continúan teniendo un consumo significativo de agua, presentan una huella menor en comparación con la carne de vacuno. Según Diego Varrá de Ecolab, es vital que las empresas y consumidores se enfoquen en estas alternativas para reducir el impacto ambiental durante una celebración que puede ser igualmente deliciosa y sostenible.
Para cerrar, es esencial recordar que cada elección que hacemos en la mesa puede contribuir al cuidado del agua y, en consecuencia, al bienestar futuro de las comunidades chilenas. Incorporar hábitos más sostenibles en nuestras tradiciones no implica renunciar al sabor y disfrute de las Fiestas Patrias, sino enriquecerlas con un sentido de responsabilidad hacia el medioambiente. Celebrar cuidando nuestros recursos honra el verdadero espíritu de unidad y respeto que caracteriza a esta festividad, dejando un legado de compromiso ambiental para las futuras generaciones.













