Santiago de Chile, 6 de noviembre de 2025.- La región de Magallanes y la Antártica chilena ha emergido como el epicentro del desarrollo del hidrógeno verde (H2V) en Chile, con proyecciones prometedoras que la posicionan entre los centros regionales más dinámicos de esta nueva industria. Gracias a su privilegiada ubicación geográfica y su enorme potencial eólico, Magallanes se encuentra en una posición única para liderar la producción de energía limpia a gran escala. Este avance no solo busca reducir las emisiones de carbono en un contexto global preocupante, sino que también tiene el potencial de transformar la economía local mediante la creación de empleos y el fortalecimiento del sector industrial.
Según las estimaciones del Ministerio de Energía de Chile, la producción de hidrógeno verde en Magallanes podría alcanzar hasta un impresionante 13% del total mundial. Las condiciones climáticas y geográficas, combinadas con la existencia de amplios espacios para la instalación de infraestructura energética, hacen de esta región un lugar ideal para el desarrollo de proyectos relacionados con el H2V, así como también con amoníaco verde. La Asociación H2V Magallanes ha proyectado que la producción de amoníaco derivado del hidrógeno podría llegar a 1,9 millones de toneladas anuales, lo cual impulsaría significativamente las exportaciones desde el sur de Chile.
El hidrógeno verde se presenta como una alternativa viable y limpia frente a los combustibles fósiles, especialmente en sectores difíciles de electrificar, como la minería, el transporte marítimo y la industria química. Esta transición hacia una economía de energía limpia es fundamental en la estrategia nacional para alcanzar la carbono neutralidad para el año 2050. Según Víctor Paredes, Director de End User y Power System para el Clúster Sur Andino de Schneider Electric, el desarrollo del H2V no solo contribuye a esta meta, sino que también abre la puerta a nuevas industrias relacionadas con la fabricación de componentes, la logística y la investigación aplicada.
A pesar de las oportunidades que presenta el hidrógeno verde, su rápido crecimiento también implica desafíos significativos, como la necesidad de un ordenamiento territorial que contemple el desarrollo energético y la protección de los ecosistemas locales. En este contexto, el Proyecto de Ley de Fomento a la Industria del Hidrógeno Verde, impulsado por el Ministerio de Hacienda y otras carteras, busca fortalecer las inversiones en la región y establecer beneficios directos para las empresas que deseen operar en Magallanes. La participación comunitaria y la capacitación técnica son aspectos cruciales que deben ser abordados para garantizar el éxito de esta transformación industrial.
La innovación y la sostenibilidad son pilares fundamentales del futuro de la región de Magallanes, que se encuentra a la vanguardia de la transición hacia energías limpias. Schneider Electric, líder en tecnología energética, resalta la importancia de integrar soluciones que aseguren eficiencia, seguridad y sostenibilidad a lo largo del proceso de producción y distribución del H2V. Con un enfoque en la automatización y la digitalización, Magallanes está decidida a seguir potenciando su rol transformador, posicionándose como un referente en el desarrollo de tecnologías limpias y sostenibles en Chile y más allá.













