El gobierno chileno ha presentado tres importantes indicaciones al proyecto de Ley de Fomento a la Industria del Hidrógeno Verde (H2V), que busca incentivar de forma significativa la producción y demanda de este recurso energético renovable. La iniciativa incluye un atractivo beneficio tributario transitorio de US$2.800 millones, diseñado para promover el desarrollo de infraestructuras y operaciones relacionados con el hidrógeno verde y sus derivados, como el amoniaco y el metanol. La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados ya aprobó la propuesta, que fue presentada por los ministros de Hacienda y Energía, Nicolás Grau y Diego Pardow, respectivamente, quienes enfatizaron la importancia de este proyecto para el futuro energético del país.
Este ambicioso proyecto de ley contempla dos medidas principales. En primer lugar, el beneficio tributario de US$2.800 millones se adjudicará a través de licitaciones anuales a los productores de hidrógeno verde, que podrán transfiri los beneficios a las empresas que adquieran su producción. Por otro lado, se establece un régimen tributario especial y uniforme para animar la instalación de productores en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, aprovechando las condiciones naturales de la región para la producción de este recurso. De esta manera, se busca no solo impulsar la generación de demanda local, sino también homogenizar el tratamiento tributario para los nuevos participantes del sector en dicha región.
El ministro Nicolás Grau expresó su satisfacción por el respaldo que ha recibido este proyecto, sugiriendo que su aprobación puede acelerar el desarrollo de la industria del hidrógeno verde en Chile. Grau destacó que la iniciativa no solo beneficiará la producción para la exportación, sino que también permitirá el uso del hidrógeno verde en sectores locales críticos, como la minería, el transporte y la logística, contribuyendo a la descarbonización de la matriz productiva nacional. Según el ministro, las modificaciones hechas al proyecto reflejan un amplio consenso y se enfocan en asegurar una implementación efectiva y socialmente responsable.
Las indicaciones presentadas por el gobierno buscan hacer el acceso al beneficio tributario más inclusivo al permitir que proyectos sin necesidad de una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) puedan optar al mismo, facilitando así la participación de más productores. Además, se han establecido criterios más claros y objetivos para la revocación de créditos tributarios, asegurando que se protejan tanto los intereses del estado como de los inversionistas. Las modificaciones también abarcan la regulación de la contribución regional para proyectos en Magallanes, incluyendo cambios en el devengo del impuesto y estableciendo la posibilidad de destinar recursos recaudados a proyectos que beneficien a la comunidad local.
Finalmente, el proyecto establece un marco normativo robusto que promueve la sostenibilidad e inclusión en la industria del hidrógeno verde. Con ello, se busca asegurar que la región de Magallanes no solo sea un centro de producción, sino también un polo de desarrollo económico que contribuya a un futuro más limpio y sostenible para Chile. La iniciativa, ahora respaldada por una serie de indicaciones concertadas con los parlamentarios, se presenta como una oportunidad única para posicionar a Chile como un líder en la producción de hidrógeno verde a nivel global, mientras se avanza en la transición energética necesaria para enfrentar los desafíos climáticos.













