El 1 de marzo se conmemora el Día Internacional de los Recicladores de Base, una jornada que resalta la memoria de once trabajadores del reciclaje que fueron asesinados en 1992 en la Universidad Libre de Barranquilla, Colombia. Esta fecha tiene un significado profundo, honrando la labor de miles de recicladores que en Chile desempeñan un papel crucial en la gestión de residuos. Según estimaciones, más de 60 mil recicladores operan en el país, de los cuales un 60% son mujeres, destacándose por ser las responsables de la valorización del 70% de los residuos domiciliarios. Su trabajo no solo beneficia económicamente a las familias sino que también contribuye significativamente a la reducción del impacto ambiental.
La Ley REP ha sido un avance importante en la formalización del trabajo de los recicladores de base, estableciendo la inscripción en el Registro Nacional del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) como un requisito esencial. Sin embargo, aún existe una brecha considerable en la formalización de estos trabajadores, lo que afecta su acceso a recursos y oportunidades de mejora en sus condiciones laborales. El reconocimiento de su trabajo es fundamental para avanzar hacia sistemas de reciclaje más integrales y más sostenibles, donde su rol como gestores de residuos sea valorado adecuadamente.
Programas como Vivamos Circular, implementado por PepsiCo Chile en colaboración con diversas organizaciones como Kyklos, CCU y Walmart, han revolucionado la forma en que se apoya a los recicladores de base. Este programa, que se desarrolla desde hace cinco años, se centra en el proceso de certificación de competencias laborales, proporcionando a los recicladores las herramientas necesarias para mejorar su empleabilidad y dignificar su labor. Estas iniciativas buscan no solo cumplir con la normativa, sino facilitar una verdadera inclusión social y laboral, permitiendo que tengan un impacto positivo en sus comunidades.
Desde el inicio del programa Vivamos Circular, más de 60 recicladores de base han logrado certificarse exitosamente, evidenciando el éxito del acompañamiento y la capacitación. El programa no solo se enfoca en el reciclaje de plásticos, sino que también promueve la inclusión social, abriendo puertas a personas con discapacidades. Los testimonios de los recicladores reflejan el cambio positivo en sus vidas, así como el compromiso hacia el reciclaje como una forma de contribuir al bienestar de su entorno y al planeta.
El fortalecimiento de agrupaciones ambientales también juega un papel clave en la estrategia de Vivamos Circular. Durante el 2025, se implementó un plan de asesoría dirigido a diversas cooperativas de recicladores, con el fin de mejorar sus indicadores operativos y facilitar su formalización. A través de talleres y mentorías, se proporcionaron herramientas prácticas para optimizar sus procesos y fortalecer su sostenibilidad organizacional. Estas acciones no solo buscan mejorar la eficiencia de las organizaciones, sino también impulsarlas hacia un impacto medioambiental efectivo, respaldando el objetivo de PepsiCo de transformar su gestión hacia un enfoque más sostenible.













