El Ministerio de Energía ha publicado su informe mensual correspondiente a noviembre, destacando la construcción actual de 54 centrales generadoras que suman una impresionante capacidad instalada de 3.531 MW. Además, se están desarrollando 28 sistemas de almacenamiento con una capacidad de 4.441 MW y 19.689 MWh. La inversión total destinada a estas obras asciende a casi 9.000 millones de dólares, de los cuales 4.589 millones están destinados a las plantas generadoras y 4.366 millones a los sistemas de almacenamiento. Estos números destacan el compromiso del país con el desarrollo de una matriz energética más diversificada y sostenible.
La energía solar se ha situado como la tecnología líder en capacidad instalada, alcanzando un 71% del total, lo que equivale a 2.490 MW. Este predominio se refleja también en la inversión, donde la energía solar concentra el 55% del total, es decir, 2.691 millones de dólares. Por su parte, la energía eólica ocupa el segundo lugar, con un 22% de la capacidad instalada y un 31% de la inversión con 1.531 millones de dólares. Este sólido desempeño de las energías renovables reafirma la tendencia hacia la sostenibilidad en el sector energético del país.
Los proyectos de mayor capacidad se localizan en la Región de Antofagasta, destacándose el proyecto PFV + BESS Cristales con 400 MW de capacidad y 340 MW en sistemas de almacenamiento, además de un total de 1.360 MWh. Otro proyecto significativo es el Híbrido Pampas, que cuenta con 348 MW de capacidad y la misma capacidad de almacenamiento que el anterior. Estos proyectos no solo contribuyen a aumentar la capacidad energética del país, sino que también generan empleo y dinamizan la economía local en una región clave para el desarrollo energético.
En la esfera de la transmisión eléctrica, se están llevando a cabo 23 proyectos que requieren una inversión de aproximadamente 320 millones de dólares. Estas iniciativas corresponden a una extensión total de 171 kilómetros de nuevas líneas de transmisión. Las obras de infraestructura lineal representan el 69% de la inversión, mientras que las subestaciones componen el 29% restante. La mayor parte de estas inversiones se concentra en las regiones Metropolitana y O’Higgins, fundamentales para mejorar la red eléctrica y facilitar el transporte de energía generada hacia los centros de consumo.
El avance en la construcción de centrales y sistemas de transmisión refleja el esfuerzo del gobierno y el sector privado por modernizar y expandir la infraestructura energética del país. Con una sólida inversión y un claro liderazgo por parte de las energías renovables, Chile se posiciona como un referente en la transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles. Estos desarrollos no solo fortalecen la estabilidad energética nacional, sino que también contribuyen a cumplir con los compromisos ambientales y de reducción de emisiones que el país ha asumido en el contexto global.













