En un esfuerzo por transformar el sector óptico infantil, nace Rüpü, una innovadora marca chilena que utiliza plásticos reciclados para crear lentes ópticos modulares y reparables, especialmente diseñados para niños de 8 a 12 años. Fundada en Temuco por Daniela Hagedorn, la iniciativa surge con el objetivo de cuidar la visión de los más pequeños, prolongar la vida útil de los productos y contribuir a la economía circular. Con una visión clara de sustentabilidad, Rüpü busca no solo brindar un accesorio funcional, sino también transmitir la importancia del cuidado del medio ambiente a través de la experiencia de uso de cada lente.
El diseño distintivo de los lentes Rüpü se basa en un sistema modular que permite a los padres y niños intercambiar piezas o reparar el producto fácilmente. Esta innovación no solo disminuye la generación de residuos, sino que también fomenta un modelo de economía circular, en el que los marcos pueden ser reciclados para crear nuevos lentes. El enfoque social de la marca también es importante, ya que se destinarán productos a niños en escuelas, facilitando el acceso a la salud visual y disminuyendo las desigualdades existentes.
El camino hacia el éxito de Rüpü fue rápido, pues sólo diez meses después de obtener apoyo del Programa Semilla Inicia Sostenible de Corfo, el equipo pudo prototipar y validar su producto. La creadora, Hagedorn, explicó que la motivación para crear estos lentes surgió a partir de las dificultades que su hijo enfrentó para jugar cómodamente. Así, la marca combina la funcionalidad estética de sus productos con un fuerte compromiso social y ambiental, ofreciendo líneas de lentes que reflejan un estilo alegre y propenso a la actividad física.
Rüpü no sólo ha captado la atención por sus productos, sino también por su claro compromiso con el medio ambiente. La marca ha comenzado a establecer alianzas estratégicas con colegios y municipalidades para generar puntos de acopio de plásticos, garantizando así un acceso constante a materias primas. Además, están buscando inversores que permitan escalar la producción de sus lentes, asegurando que cada vez más familias en Chile puedan beneficiarse de esta propuesta sustentable.
A medida que Rüpü continúa expandiendo su presencia en ópticas de diversas regiones, su socio comercial, María Paz Fuentealba, destaca el potencial de la marca al fidelizar consumidores comprometidos con la salud infantil y el medio ambiente. Con precios accesibles y un diseño amigable, el emprendimiento no solo busca crecer en términos de producción, sino también establecerse como un referente en la innovación sostenible en la industria óptica. Hagedorn concluye reafirmando que «lo sustentable ya no es una tendencia futura, es una demanda actual que el mercado nos impone», posicionando a Rüpü en la vanguardia de la economía circular.













