La Encuesta Nacional de Reciclaje y Reutilización Reciclando-ando 2025, realizada por NielsenIQ en colaboración con el Pacto Chileno de los Plásticos y Oceana, revela un panorama preocupante en torno a la transformación cultural necesaria para la adopción de la economía circular en Chile. A pesar de los esfuerzos realizados, los resultados de este estudio muestran que el interés de la ciudadanía en acciones ambientales, como la reutilización de envases y la compra a granel, ha disminuido, lo que pone en evidencia un estancamiento en la participación de los chilenos en estas prácticas fundamentales para la sostenibilidad. Sin embargo, un aspecto positivo que se destaca es que la mayoría de los encuestados se muestra dispuesta a comprometerse con el compostaje de residuos orgánicos, un indicador que puede facilitar la implementación de prácticas más sostenibles en el futuro.
Este año, la cuarta versión de Reciclando-ando incorporó nuevas preguntas sobre los hábitos de reutilización y compostaje, ampliando así su enfoque previamente limitado al reciclaje. No obstante, los resultados muestran que la preocupación por el medio ambiente ha caído al puesto once en la lista de inquietudes de los chilenos, con solo un 53% de la población que afirma reciclar. Esta cifra es alarmante, considerando que las estadísticas oficiales del Ministerio del Medio Ambiente revelan que menos del 10% de los residuos domiciliarios se reciclan efectivamente, lo que indica una desconexión entre la percepción ciudadana y la realidad del reciclaje en el país.
A pesar del creciente conocimiento sobre la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y los servicios de reciclaje disponibles en diversas comunas, la confusión sobre el significado de los símbolos de reciclaje persiste. Un 38% de los encuestados cree erróneamente que el símbolo que indica «botar al basurero» implica que un envase es reciclable. Esta falta de claridad enfatiza la necesidad de una educación ambiental más efectiva que no solo informe, sino que también empodere a la ciudadanía en su capacidad de tomar decisiones informadas sobre el reciclaje y la gestión de residuos.
La gerente comercial de NielsenIQ, Carolina Cuneo, destaca que las prioridades de los consumidores han cambiado, especialmente ante las presiones económicas actuales. Este cambio ha generado un reordenamiento de los valores y acciones en torno a la compra y el consumo sostenibles. Según Cuneo, para avanzar hacia la economía circular, es esencial acompañar la educación ambiental con comprensión y empatía hacia las circunstancias económicas que enfrenta la población. Por otro lado, Alejandra Kopaitic, del Pacto Chileno de los Plásticos, reitera que existe un gran trabajo por hacer para involucrar plenamente a la ciudadanía en el cambio hacia un sistema de gestión de residuos más sostenible y eficiente.
Finalmente, los participantes de un reciente panel sobre los resultados de la encuesta coinciden en que las brechas informativas y las dificultades prácticas son obstáculo fundamentales para aumentar las tasas de reciclaje y reutilización. Cristóbal Correa de Oceana, junto a otros expertos, resalta que existe un claro interés ciudadano por las opciones de reutilización y compra a granel, pero que estas necesidades no están siendo suficientemente atendidas por el mercado. Para que estos modelos de consumo más responsables se implementen de manera efectiva, es crucial apostar por la accesibilidad de estas alternativas para toda la población, como parte de un esfuerzo colectivo hacia una sociedad más consciente y alineada con los principios de sostenibilidad.













