La inauguración del Electroterminal Gabriela marca un hito significativo en la transición hacia un transporte público más sostenible en la Región Metropolitana de Santiago. Este nuevo terminal, que contará con 21 cargadores aéreos de alto estándar, tiene la capacidad de energizar 88 buses eléctricos usando energía 100 % renovable. Según se estima, la operación de este terminal reducirá la emisión de 8.600 toneladas de CO₂ al año, lo que equivale al impacto positivo de plantar más de 430.000 árboles. La instalación de estos electroterminales forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar y revitalizar el sistema de transporte público, beneficiando no solo a los usuarios, sino también a los residentes del área con un entorno más limpio y silencioso.
Durante la ceremonia de inauguración, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, destacó la importancia de este proyecto en la mejora de la calidad de vida de los habitantes de Puente Alto. «Este electroterminal no solo reduce la contaminación del aire y el ruido, sino que también transforma la experiencia de viaje de los pasajeros, haciéndola más cómoda y amigable con el medio ambiente». La transición hacia la electromovilidad es un componente clave en la estrategia del gobierno para combatir el cambio climático y mejorar la infraestructura de transporte en la capital y sus alrededores.
Copec, junto a su filial Copec Voltex, jugará un papel crucial en la electrificación del transporte público, con la construcción de 20 nuevos electroterminales en Santiago, sumados a los dos ya existentes. «Con esta nueva infraestructura, estamos reafirmando nuestro compromiso de liderar en la provisión de soluciones sostenibles y eficientes en el transporte público», afirmó Andrea Castro, gerenta general de Copec Voltex. La colaborativa entre autoridades gubernamentales, empresas del sector privado y comunidades locales está diseñada para proporcionar un transporte más accesible y menos contaminante.
Además, el Electroterminal Gabriela no solo beneficiará a los viajeros. Los colegios y áreas residenciales cercanas verán una mejora notable en su calidad del aire y en el ambiente sonoro. Paola Tapia, directora del DTPM, mencionó que las comunidades aledañas, como el Colegio Senda del Saber, experimentarán un entorno más saludable gracias a la reducción del ruido y la polución producidos por los buses de diésel. Este enfoque integral busca democratizar la oferta de buses eléctricos y extender los beneficios de la electromovilidad a cada rincón de la ciudad.
En cuanto a la operación del nuevo electroterminal, estará a cargo de Inversiones Gran Américas Santiago, un nuevo actor en el sistema RED, que gestionará más de 390 nuevos buses eléctricos. Con este avance, se prevé que la flota eléctrica de la capital alcance más del 60% para principios de 2026. Este cambio no solo representa un avance tecnológico, sino que también significa un paso firme hacia la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida en Santiago, un compromiso que se consolida con cada nuevo electroterminal que se pone en operación.













