El Proyecto Greywater Reuse (GWR), liderado por el académico de la Universidad de Santiago (Usach) y investigador Dr. Julio Romero, ha sido objeto de atención tras el reciente anuncio del Gobierno sobre la normativa que obligará a reutilizar aguas grises en edificaciones públicas con superficie igual o superior a 5.000 m². Esta iniciativa apunta a promover la gestión eficiente del agua, un recurso crítico en el contexto actual de cambio climático y escasez de agua. Aunque la normativa es opcional para construcciones residenciales, el Estado ha manifestado su interés en incentivar su adopción a través de proyectos piloto en diversas regiones del país, lo que ha despertado el optimismo entre los investigadores del proyecto.
En la reciente inauguración de una planta de tratamiento, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, junto con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, reiteraron la importancia de implementar soluciones sostenibles en el ámbito de la construcción. El Dr. Romero destacó que estas políticas públicas representan un respaldo crucial a las iniciativas científicas dirigidas al tratamiento y reutilización de aguas grises. La normativa amplía el alcance de la Ley N° 21.075 de 2018, facilitando la implementación de innovadoras tecnologías que muestran un potencial significativo para el reúso de aguas tratadas.
El Dr. Romero explicó que el Proyecto GWR ha estado desarrollando diversas alternativas para el tratamiento de aguas grises, que van desde soluciones basadas en la naturaleza, como humedales artificiales, hasta tecnologías avanzadas de filtración y separación de contaminantes emergentes. Según su visión, la nueva normativa no solo establece un marco legal, sino que también sienta las bases para una mayor difusión y adopción de estas tecnologías en obras de gran visibilidad, contribuyendo así a la sostenibilidad hídrica en el país.
El foco del Proyecto GWR está en el diseño de sistemas de tratamiento de aguas grises que puedan ser aplicables en viviendas, pero con la nueva normativa se abre la puerta a realizar un escalamiento hacia edificaciones de mayor envergadura. Esto no solo implica un avance técnico, sino también un cambio cultural en la percepción del uso del agua, donde la reutilización se convierte en una práctica común en áreas como el riego y la recarga de inodoros. Además, el Dr. Romero enfatiza el rol crucial de la Inteligencia Artificial en el desarrollo y optimización de estos sistemas.
La colaboración con expertos de Brasil ha sido vital para el desarrollo del Proyecto GWR. Después de visitar varias instalaciones en Brasil, donde se implementan sistemas exitosos de tratamiento de aguas grises, el equipo de la Usach pudo constatar que estas prácticas son viables y bien aceptadas por las comunidades. Con ello, el Dr. Romero subrayó la necesidad de una mirada integradora hacia la gestión del recurso hídrico, donde la reutilización del agua no solo se considere una opción, sino una obligación moral frente a los desafíos que enfrenta nuestra sociedad.













