El próximo miércoles 31 de julio, el Centro Cultural Leopoldo Silva en Quillota será el escenario de TIBIA, una innovadora pieza performativa que desafía las nociones tradicionales de la danza y la interacción entre el ser humano y los objetos. Las funciones se llevarán a cabo a las 11:00 y a las 18:00 horas, e invitan al público a sumergirse en una experiencia sensorial única donde un tubo de PVC, una plancha metálica, y la vibración sonora se combinan para crear un entorno en constante transformación. Este trabajo, desarrollado por Cristian Reyes Montes y Cristóbal B. Corvalán, busca disolver los límites entre el cuerpo y el objeto, convirtiendo lo aparentemente inerte en un protagonista de la escena.
La esencia de TIBIA radica en un enfoque dinámico y no convencional de la performance. En lugar de ser simples elementos decorativos, los objetos como los tubos y las placas metálicas actúan como co-creadores en un espacio coreográfico que invita al diálogo. Según sus creadores, la obra presenta un dispositivo escénico indeterminado y fluctuante, donde las interacciones entre los cuerpos y los materiales resuenan en un estado de tensión constante. Este concepto de accidente, lejos de ser un error, se convierte en el motor de la acción, fomentando la creación a través de la incertidumbre y la exploración de lo desconocido.
TIBIA comenzó su desarrollo en 2022, inicialmente como un solo de Cristian Reyes que, bajo la dirección de Corvalán, evolucionó hacia un proyecto de co-creación. La pieza ha ido transformándose, integrando nuevas voces y visibilidades en su representación. Ahora, a medida que el equipo se expande y se apoya en el Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas 2024, han enriquecido la obra con una dimensión sonora más robusta, lo que ha sido fundamental para ampliar la experiencia del espectador y profundizar en la relación entre el sonido, el movimiento y el espacio.
El encuentro con TIBIA es especialmente relevante para el público de Quillota. Ivo Herrera, encargado de programación del Teatro Rodolfo Bravo, destaca la singularidad de esta propuesta, que se desvincula de las narrativas lineales y los convencionalismos de la danza contemporánea. El performance no busca narrar una historia predefinida, sino que invita a los espectadores a experimentar y a dejarse influir por las interacciones de los cuerpos y los objetos en escena. Así, cada persona puede explorar sus propias percepciones y sentimientos, invitando a una lectura plural del evento.
El equipo detrás de TIBIA es diverso y altamente colaborativo, incluyendo a José Farías en diseño y técnica, así como a Rocío Rivera y María Soledad Medina en la asistencia coreográfica. La producción está a cargo de Paula Becerra, y toda la logística de prensa es manejada por Alejandra Delgado. Cada miembro del equipo desempeña un rol crucial para mantener la naturaleza abierta y flexible de la obra, invitando a los asistentes no solo a observar, sino a participar en una experiencia en la que la interacción entre lo vivo y lo inerte se convierte en el eje central. TIBIA se presenta así como un evento que no solo entretiene, sino que también provoca y estimula la imaginación del público. Las funciones son gratuitas y se espera una gran participación.













