Tomé, 21 de octubre de 2026 – En un esfuerzo por mejorar las condiciones sanitarias de más de 1.600 habitantes de Rafael, la compañía de servicios sanitarios Essbio inauguró una nueva Planta de Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS). Este proyecto se enmarca dentro del programa de Mejoramiento de Barrios (PMB) y ha incluido la construcción de un sistema de alcantarillado junto con las correspondientes conexiones domiciliarias. Las obras, que fueron impulsadas por la Municipalidad de Tomé, han sido financiadas por el gobierno regional, resaltando un trabajo colaborativo entre las diferentes entidades para garantizar el bienestar de la comunidad.
La nueva planta, que representa una inversión de más de $4.830 millones, incluye la construcción de colectores principales, dos plantas elevadoras de aguas servidas y la planta de tratamiento en sí, que tiene como objetivo recolectar, conducir y depurar las aguas servidas antes de devolverlas limpias al río Rafael. Durante la inauguración, al que asistieron diversas autoridades regionales y comunales, así como vecinos del sector, se destacó la importancia de esta infraestructura para la salud pública y la calidad de vida de los habitantes de Rafael. En este evento, el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, enfatizó la necesidad de seguir trabajando para garantizar que todas las familias tengan acceso a servicios básicos.
Cristian Vergara, gerente general de Essbio, también expresó su entusiasmo con la apertura de esta moderna planta, al indicar que permitirá resolver durante mucho tiempo una de las problemáticas más antiguas de la localidad, donde los residentes habían estado buscando soluciones para el alcantarillado y el tratamiento de aguas residuales por más de 20 años. En sus comentarios, destacó cómo esta obra no solo aborda una necesidad básica, sino que también será fundamental para el futuro crecimiento de Rafael, mejorando significativamente la calidad de vida de sus habitantes.
Por su parte, el alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, valoró la colaboración entre el sector privado y público para llevar a cabo esta inversión, considerando que es de vital importancia para una comuna que enfrenta serios desafíos en materia de urbanización y servicios sanitarios. Destacó que la introducción de infraestructura, innovación y tecnología que representa esta planta es clave para el desarrollo sostenible de Tomé, sobre todo en las áreas rurales donde las carencias son más evidentes.
En declaraciones de la presidenta de la Junta de Vecinos de Rafael, Carol Reyes, se destacó el impacto positivo que tendrá esta obra en la comunidad, al eliminar los problemas de contaminación y malos olores que resultaban de la falta de un sistema adecuado de alcantarillado. Reyes recordó cómo muchas familias lidiaban con la carga de mantener fosas sépticas o incluso recurrir a pozos negros, lo que complicaba aún más su calidad de vida. Esta inauguración se suma a las inversiones que Essbio planea realizar en 2026 en la Región del Biobío, con un presupuesto de más de $37.800 millones destinados a mejorar la infraestructura sanitaria en diversas localidades.













