El avance de la desertificación y la sequía acelerada por el cambio climático está afectando profundamente a América Latina, donde se estima que un 25% de la población vive en condiciones de estrés hídrico. Esta crisis se agrava en países como Chile, que enfrenta un panorama crítico con un 23% de su territorio afectado por la desertificación y un 53% bajo condiciones de sequía, según datos de la CONAF. El impacto de estos fenómenos ha sido devastador; solo en las últimas dos décadas, se han registrado 74 sequías en la región, lo que ha causado pérdidas económicas que superan los 13,000 millones de dólares, según el Banco Mundial. En este contexto, la gestión del agua se convierte en una temática primordial en el marco de la acción climática que deben enfrentar los países de la región.
Con la realidad del cambio climático en el centro del debate, la tecnología se erige como una solución viable para afrontar los desafíos del manejo del agua. Un ejemplo destacado es el caso de AES Gener Ventanas en Chile, donde la empresa Ecolab implementó un sistema de monitoreo en tiempo real que ha permitido optimizar el uso de agua en el sistema de refrigeración de calderas. Esta iniciativa ha llevado a la empresa a reducir anualmente más de 22 mil toneladas métricas de emisiones de CO₂, equivalentes a la retirada de más de 4.500 vehículos de circulación. Este logro no solo resalta la importancia de la tecnología en la sostenibilidad, sino también su capacidad para impactar positivamente en la eficiencia energética y la reducción de la huella de carbono.
Luis Felipe Carrillo, vicepresidente de Ecolab Latinoamérica, enfatizó que «el agua está en el corazón del cambio climático». Cada litro que se ahorra significa un uso menor de energía, menores emisiones de gases nocivos y mayor resiliencia tanto para las empresas como para las comunidades. Al ayudar a sus clientes a optimizar sus operaciones, Ecolab está demostrando que la sostenibilidad y la rentabilidad pueden coexistir y prosperar al mismo tiempo. La implementación de tecnologías avanzadas de gestión hídrica permite no solo garantizar el acceso a este recurso vital, sino también contribuir efectivamente a objetivos climáticos más amplios.
La colaboración de Ecolab con AES Andes resalta una transformación significativa en la industria del agua y la energía. A través de la tecnología 3D TRASAR, se logró optimizar el ciclo de agua en sistemas de calderas de una planta que previamente enfrentaba problemas de eficiencia por corrosión, lo que provocaba paradas forzosas y mayores gastos de energía. Gracias a esta intervención, no solo se han ahorrado energéticos equivalentes a 23 millones de BTU, sino que también se ha mejorado la continuidad operativa de la planta, evidenciando que la eficiencia hídrica no solo tiene beneficios ambientales, sino también económicos.
El Día Mundial contra el Cambio Climático se convierte en una plataforma idónea para reflexionar sobre la interconexión entre agua, energía y emisiones. La eficiencia hídrica se consolida como una solución medible y directa para mitigar el calentamiento global, y empresas como Ecolab están liderando el camino hacia un futuro más sostenible. Con más de 48,000 empleados globalmente y ventas anuales de $15,000 millones, Ecolab se presenta como un socio estratégico que ofrece soluciones integrales que optimizan recursos vitales como el agua y la energía, reafirmando su compromiso con la sostenibilidad en diversos sectores.













