José Manuel Sánchez Ron, reconocido profesor emérito de Física Teórica y académico de la Real Academia Española (RAE), ha lanzado su última obra titulada «Historia de la física cuántica», una extensa colección que consta de tres volúmenes editados por Planeta. En una entrevista reciente, el autor reflexionó sobre los orígenes de la física cuántica, sugiriendo que su historia no debe comenzar con el famoso trabajo de Max Planck en 1900, sino que se remonta incluso a los inicios del siglo XVIII, conectando sus raíces con las innovaciones de Isaac Newton. Esta perspectiva ofrece una nueva comprensión de cómo ha evolucionado la física y cómo las ideas de Newton han influido en desarrollos posteriores en la teoría cuántica.
Sánchez Ron destaca la importante conexión entre Newton y el campo de la física cuántica, subrayando su obra «La óptica», publicada en 1704. En este texto, Newton revela que la luz se descompone en múltiples colores al atravesar un prisma, un hallazgo que, aunque contradice su concepción de la dualidad onda-partícula, sienta las bases para futuros estudios sobre la naturaleza de la luz. Además, el científico introduce el concepto de cuerpo negro —esencial en la física cuántica— que posteriormente jugará un papel crucial en la formulación de la teoría cuántica moderna.
La Era de Oro de la física cuántica, que Sánchez Ron describe, abarca hasta la década de 1930, convirtiéndose en un fenómeno predominantemente europeo. Durante este periodo, figuras sobresalientes como Paul Dirac, Werner Heisenberg y Erwin Schrödinger hicieron contribuciones significativas en diferentes centros de investigación en Europa. Este apogeo científico se caracteriza por una colaboración intensa entre generaciones, donde las ideas de Newton seguían siendo influentes en el desarrollo de esta nueva y revolucionaria disciplina.
Uno de los hitos más importantes que define la física cuántica es la interpretación de Copenhague, que propone que un sistema cuántico puede existir en múltiples estados a la vez hasta que se realice una observación, lo que provoca el colapso de la función de onda. Este revolucionario concepto fue debatido en el reconocido congreso Solvay de 1927. La interpretación plantea profundas preguntas sobre la naturaleza de la realidad, donde Sánchez Ron compara su incomprensibilidad con la teoría de la evolución de Darwin, afirmando que la mecánica cuántica «viola lo que entendemos por realidad», una manifestación clara de su complejidad, ejemplificada por la famosa paradoja del gato de Schrödinger.
En términos de impacto histórico y futuro, Sánchez Ron señala cómo la evolución de la física cuántica coincide con el desarrollo científico en Europa, así como el exilio de muchos científicos hacia Estados Unidos durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Destaca cómo innovaciones impulsadas por la física cuántica, como el transistor, propiciaron el surgimiento del Silicon Valley, transformando la industria tecnológica. Actualmente, Europa responde ante estos desafíos con proyectos como el CERN y el LHC, con el objetivo de mantener su relevancia en el ámbito de la física experimental, a pesar de las tensiones políticas y nacionalismos que amenazan su colaboración científica.













