El programa «Años de Cultura» ha reforzado su legado a través de iniciativas como CultuHike, que busca fomentar el intercambio cultural directo entre las personas. Un grupo de excursionistas de Qatar ha completado una histórica travesía a través de la imponente cordillera de los Andes, comenzando en Argentina y concluyendo en la costa del océano Pacífico en Chile. Esta actividad no solo celebra los vínculos entre naciones, sino que también refleja el comprometido esfuerzo de Qatar con la cooperación cultural, en el marco del Año de Cultura Qatar-Argentina-Chile 2025 y en consonancia con la Visión Nacional de Qatar 2030.
CultuHike se presenta como un componente central dentro de la estrategia de Años de Cultura, ofreciendo oportunidades de creación de vínculos a través del esfuerzo colectivo, el diálogo y la comprensión mutua. Según Su Excelencia Mohammed Al Kuwari, asesor de Asuntos Latinoamericanos, este programa es una expresión de la visión a largo plazo de la iniciativa, diseñada para forjar relaciones duraderas entre comunidades. Al concluir cada evento, la esencia de esta colaboración perdura, dejando tras de sí un legado de intercambios que va más allá de la experiencia inmediata.
La travesía de alta montaña, que sigue una antigua ruta utilizada por comerciantes y comunidades locales, ha ofrecido un entorno propicio para el desarrollo de relaciones interpersonales. Ali bin Towar Al-Kuwari, líder deportivo de Años de Cultura, enfatizó la importancia de los desafíos físicos compartidos, que permiten una conexión natural entre los participantes. Según él, estas experiencias no solo crean amistades, sino que también permiten un diálogo sincero y un entendimiento genuino de diversas culturas.
Durante el recorrido, los excursionistas tuvieron la oportunidad de aprender de guías locales, abarcando temas desde prácticas medioambientales hasta costumbres sociales y el rol de la mujer en la comunidad. Las conversaciones enriquecedoras, que también incluyeron un intercambio lingüístico espontáneo, resaltaron similitudes entre el árabe, español e inglés, evidenciando los vínculos históricos que han existido entre las culturas a lo largo de los siglos.
Cada noche, la expedición culminó con momentos de reflexión a la luz de fogatas, donde los participantes compartieron sus aprendizajes y vivencias del día. Estos encuentros se convirtieron en una parte esencial de la experiencia, promoviendo la resiliencia, el crecimiento personal y una identidad colectiva que trasciende fronteras. Con cada paso en esta desafiante travesía, los participantes no solo fortalecieron sus lazos personales, sino que también contribuyeron a los objetivos más amplios de la Visión Nacional de Qatar 2030, reafirmando el poder del intercambio cultural a través de experiencias vividas.












