Los consumidores han desarrollado una notable tendencia a gastar de forma intencionada, eligiendo marcas y minoristas que les brindan confianza y valor. Según el reciente informe de NielsenIQ, el 95 % de los consumidores menciona que la confianza se ha vuelto un aspecto decisivo al momento de escoger una marca. En medio de un panorama económico cambiante, donde la inflación y las preocupaciones financieras son palpables, es evidente que quienes buscan establecer una conexión real con sus consumidores deben hacerlo a través de la transparencia y la confianza. En particular, el 35 % de los encuestados en Chile se siente más atraído por marcas de alimentos que ofrecen precios asequibles, lo que subraya la importancia de la accesibilidad en las decisiones de compra.
El informe, titulado ‘Consumer Outlook: Guía para 2026’, destaca un cambio significativo en el comportamiento del consumidor que se adapta a las nuevas realidades del mercado. A pesar de que muchos consumidores reportan una sensación de seguridad, dicha percepción es engañosa. Los costos de vida continúan impactando los gastos diarios y la cautela persiste, tal como lo indican cifras que muestran que el 40 % de los consumidores globales se sienten precavidos en sus hábitos de gasto. Esta situación se refleja también en el comportamiento observado en Chile, donde el 38 % de las personas reconocen ajustes en su manera de consumir debido a las tensiones económicas.
Ante la creciente inflación, los consumidores están optando por gastarse de manera consciente, premiando a aquellos minoristas que ofrecen una combinación de confianza, personalización y comodidad en sus productos. En este sentido, se ha observado que los productos con etiquetas limpias y claras han logrado un crecimiento significativo en el mercado de Estados Unidos, superando la media de crecimiento en los productos de gran consumo. Este fenómeno demuestra que la lealtad del consumidor se ve estrechamente ligada a la transparencia, lo que a su vez impulsa un cambio hacia marcas que logran establecer vínculos de confianza con sus clientes.
Además, la situación de incertidumbre económica y la volatilidad de los precios de las materias primas, como el café y el cacao, continúan generando inquietudes entre los consumidores. En el caso de los chilenos, las preocupaciones sobre el aumento de precios, junto con el temor a conflictos globales, también son relevantes. Con un 11 % de los encuestados preocupados por los conflictos bélicos y un 10 % por la inflación de precios, queda claro que las marcas deben posicionarse cuidadosamente para ganarse la confianza y lealtad de sus clientes en estos tiempos inciertos.
El crecimiento de las marcas en este entorno competitivo exige una estrategia omnicanal eficaz, que abarque desde la interacción en redes sociales hasta la compra a través de aplicaciones de mensajería. Con un 32 % de los consumidores chilenos reconociendo que descubren nuevos productos a través de plataformas digitales con frecuencia, las empresas deben adaptarse rápidamente para satisfacer esta demanda por experiencias de compra fluidas y personalizadas. Como subraya Marta Cyhan-Bowles de NielsenIQ, transformar la disrupción en innovación será clave para aquellas marcas que aspiren a cultivarse un espacio en el futuro del comercio.













