El pasado 6 de mayo, representantes del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) llevaron a cabo una visita a las instalaciones de la ENAP Refinería Biobío para dar inicio a un contrato tecnológico enfocado en el análisis de las aguas de enfriamiento utilizadas durante los procesos productivos de la planta. Este encuentro, que fomenta la unión entre la investigación académica y el sector industrial, contó con la participación de la directora de CIBAS, Dra. Catterina Sobenes, junto al director alterno, Dr. Sergio Contreras y el investigador Dr. Matías Hepp, quienes contribuyen al impulso del conocimiento científico y su aplicación en contextos prácticos.
Durante la visita, los profesionales del Departamento de Medio Ambiente de ENAP, Tania Besnier y Germán Oyola, presentaron a los representantes de CIBAS los puntos de muestreo definidos para el estudio y coordinaron los requerimientos técnicos y logísticos necesarios para llevar a cabo el proyecto. El Dr. Sergio Contreras resaltó que se implementará un análisis mediante cromatografía gaseosa acoplada a espectrómetro de masas, un proceso que requerirá entre 5 y 10 litros de agua por muestra y contará con un tiempo de análisis aproximado de 30 días.
Por su parte, el Dr. Matías Hepp ofreció detalles sobre las metodologías que se utilizarán, destacando el uso de la qPCR para identificar diversas bacterias presentes en el agua. Esta innovación permitirá obtener datos precisos acerca de la contaminación biológica del recurso hídrico utilizado por la refinería. La integración de técnicas avanzadas de análisis refleja la búsqueda de soluciones eficientes y sustentables que contribuyan a la mejora contínua de los procesos industriales de ENAP.
La Dra. Catterina Sobenes también se refirió a la importancia de la planificación previa del estudio, explicando que los puntos de muestreo fueron discutidos y acordados a solicitud de la empresa. Esta etapa de preparación asegura la utilidad y pertinencia de los resultados del estudio, garantizando que el mismo se ajuste a las necesidades específicas de ENAP Refinería Biobío en cuanto a su gestión hídrica.
Finalmente, la colaboración entre CIBAS y ENAP Refinería Biobío no solo representa un avance en los estudios de calidad del agua, sino que también fortalece la responsabilidad social y ambiental de la empresa. Germán Oyola enfatizó que este estudio permitirá conocer más a fondo la calidad del agua utilizada en los procesos de enfriamiento, lo que es fundamental para optimizar la planificación de futuros monitoreos y contribuir a un uso más eficiente y sustentable del recurso hídrico en la industria, siempre alineado con el compromiso de ENAP hacia la sostenibilidad.













