La expedición JCATE 2026, tras más de 36 inmersiones exitosas y 360 horas de grabaciones submarinas, marca un hito monumental en la exploración del océano profundo, específicamente en la Fosa de Atacama. Este esfuerzo conjunto entre el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción y el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias, ha revelado secretos del abismo que han permanecido ocultos durante eones. Con un recorrido de 180 kilómetros en el lecho marino, los científicos han recopilado datos vitales sobre la vida marina y la geología en profundidades extremas, consolidando a Chile como un líder en la investigación oceanográfica mundial, el cual se establece como un referente clave para el futuro de la ciencia en este campo.
Los hallazgos realizados durante la expedición han sido asombrosos y han desafiado las nociones previas sobre la interconectividad de los ecosistemas oceánicos. La Dra. Mengran Du, co-jefa científica de la misión, destacó la importancia de estos descubrimientos en su afirmación de que las fosas hadales no son sistemas aislados, sino que están enredados a través de redes genéticas invisibles. Diversas especies, incluyendo tres tipos diferentes de snailsfish, fueron documentadas en este entorno, lo que subraya el nivel de biodiversidad que puede existir en condiciones extremas. Estos descubrimientos amplían nuestra comprensión sobre cómo la vida puede prosperar en las profundidades del mar y cómo los ecosistemas marinos están interrelacionados.
El Dr. Mauricio Urbina, también co-jefe de la expedición, enfatizó el impacto significativo de estos hallazgos en la biología marina. Su revelación de que todas las especies de peces encontradas poseen sangre roja sorprende, dado el ambiente hostil en el que viven, donde las temperaturas no superan los 2 °C. La colección de organismos obtenida durante la misión representa el censo más completo de la fauna de la Fosa de Atacama, brindando a los científicos una visión sin precedentes de las adaptaciones que han desarrollado estas criaturas para sobrevivir en uno de los tipos de hábitats más inexplorados del planeta.
La participación de científicos chinos y chilenos ha sido fundamental no solo para los descubrimientos científicos, sino también para el fortalecimiento de la cooperación internacional en la ciencia. La Dra. Valeria Cortés de la Universidad Católica, quien se convirtió en la primera mujer en descender a la profundidad de esta fosa, resaltó la importancia de la colaboración en el éxito de la misión. Esta sinergia se ha promovido gracias al apoyo de naciones como China, reafirmado por el Embajador de China en Chile, quien subrayó el compromiso compartido por la protección del medio ambiente y la sustentabilidad. Este tipo de colaboración internacional es esencial para enfrentar la crisis ambiental global y avanzar en la investigación científica.
Los hallazgos de la JCATE 2026 sentarán las bases para la próxima era de investigación científica en el océano, bajo el nuevo marco del Instituto Milenio de Oceanografía 2.0. Este emprendimiento, respaldado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), asegurará que Chile continúe en la vanguardia del estudio oceanográfico. Los resultados que emergerán en los próximos meses establecerán nuevas pautas sobre los procesos geológicos, químicos y biológicos de las profundidades marinas, prometiendo innovaciones que cambiarán nuestra comprensión del océano y su importancia para la vida en la Tierra.













