El 28 de enero, la Subsecretaría del Patrimonio Cultural y la Fundación para la Revolución Tecnocreativa (CRTIC) firmaron un convenio de colaboración que busca implementar políticas públicas patrimoniales a través de la tecnología. Este acuerdo contempla una agenda de trabajo conjunta centrada en el desarrollo e innovación tecnológica, con un énfasis especial en el uso de herramientas emergentes que faciliten la gestión, preservación y acceso al patrimonio cultural de Chile. Entre las tecnologías a utilizar se encuentran la digitalización avanzada, fotogrametría, modelado 3D, entornos inmersivos e inteligencia artificial, todas esenciales para crear nuevas formas de disfrutar y conservar el rico legado cultural del país.
La subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari, destacó la importancia de este convenio al expresar que “nos permite avanzar de manera concreta en la incorporación de innovación tecnológica como un habilitante en la gestión patrimonial”. También mencionó que este tipo de alianzas son cruciales para enfrentar los desafíos contemporáneos relacionados con la conservación y difusión del patrimonio cultural. La articulación con CRTIC es vista como un paso significativo hacia estrategias que amplían el acceso y mejoran los procesos de preservación, así como fortalecen la relación entre la tecnología, el patrimonio y la ciudadanía.
Por su parte, Isidora Cabezón Papic, directora ejecutiva de CRTIC, subrayó que este hito representa una oportunidad para aplicar la innovación tecnológica al servicio del patrimonio cultural. Ella enfatizó que se buscará desarrollar soluciones tecnocreativas desde una perspectiva ética y territorial, lo que puede enriquecer la mediación y la puesta en valor del patrimonio chileno. Se espera que este convenio no solo conecte las narrativas locales con nuevas experiencias digitales, sino que también proyecte la historia y el patrimonio de Chile hacia nuevos públicos y territorios.
Este acuerdo se inscribe dentro de un marco más amplio de políticas públicas patrimoniales promovidas por la Subsecretaría del Patrimonio Cultural. Entre estas se encuentran el Plan de Infraestructura Patrimonial, el Plan Intersectorial para Sitios Arqueológicos y Yacimientos Paleontológicos, así como la Política Nacional de Museos y la Estrategia Nacional de Patrimonios Digitales. Hay un reconocimiento generalizado sobre la necesidad de integrar capacidades tecnológicas avanzadas en la administración del patrimonio cultural para que sea accesible y relevante en la actualidad.
Además, el convenio contempla el fortalecimiento de las capacidades técnicas de los equipos institucionales relacionados, lo que incluye la transferencia de conocimientos y la elaboración colaborativa de metodologías. Se llevarán a cabo actividades de difusión, mediación y comunicación pública en relación a los proyectos piloto, incorporando enfoques que priorizan la participación, el territorio, el género, la interculturalidad y la sustentabilidad. Así, este convenio no solo promete la revitalización del patrimonio cultural chileno, sino que también podría sentar un precedente para iniciativas similares a nivel regional e internacional.













