En la presentación de la tercera edición de su estudio anual sobre sostenibilidad y gobierno corporativo, Forvis Mazars reveló que la mayoría de las empresas en Chile aún luchan por integrar efectivamente los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en sus estrategias de negocio. A pesar de las crecientes exigencias normativas impuestas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), solo un cuarto de las empresas reconocen los riesgos asociados al cambio climático. Sin embargo, un alarmante 98% de estas organizaciones no reportan impactos financieros relacionados con dicho fenómeno, lo cual representa un claro desafío para su futura adaptación a los estándares internacionales que entrarán en vigor en 2026, como se establece en las normativas IFRS S2.
Fanny Tora, socia de Consultoría de Forvis Mazars, destacó que, aunque las memorias anuales now cuentan con información sobre sostenibilidad que anteriormente era inexistente, persisten significativas brechas en la medición y reporte de los indicadores ASG. Con un aumento en la verificación externa de datos de un 10% a un 22% en el último año, Tora considera que este avance es positivo, pero hace un llamado urgente a las empresas para que prioricen la evaluación financiera de los riesgos climáticos. «Si actúan ahora, tendrán la oportunidad de mitigar estos riesgos y generar confianza en los mercados de capitales», advirtió.
Además, el estudio subraya que menos del 8% de las empresas relacionan sus indicadores ASG con los planes de incentivos de alta dirección, lo que limita la integración efectiva de la sostenibilidad en la estrategia empresarial. Es fundamental que los líderes corporativos sean evaluados y recompensados por su desempeño en este campo, ya que esto podría provocar un cambio significativo en la percepción y práctica de la sostenibilidad dentro de las organizaciones. Sin un compromiso claro desde la alta dirección, la incorporación de factores ASG en la práctica cotidiana seguirá siendo un reto complicado.
En lo que respecta a la gobernanza en los directorios, se observa una leve mejora en la representación femenina, con un 19% de mujeres en empresas generales y un 23% en el IPSA, aunque todavía se encuentran lejos del promedio de 34% en Europa y la meta del 40% para el bono soberano chileno, que se propone alcanzar para 2031. Tora considera que legislaciones como la Ley Más Mujeres en Directorios pueden acelerar este cambio, pero advierte que todavía es habitual que la participación femenina se mantenga estancada entre el 20% y el 30%.
El informe también destaca que más del 25% de las empresas que reportan brechas salariales de género lo hacen de manera incorrecta o, simplemente, no reportan. Esta falta de cumplimiento con las normativas de la CMF es inaceptable, según Tora, quien enfatiza que la metodología de cálculo y reporte es clara y los argumentos de desconocimiento ya no son válidos. En el ámbito del conocimiento sobre ASG en los directorios, solo un 2% de los directores reporta tener formación específica en el tema, lo que resalta una deficiencia en la capacidad técnica de los mismos, mientras que un 61% de las empresas no publica evaluaciones sobre sus directorios, limitando así la rendición de cuentas y la mejora continua en la gestión empresarial.













