El Dr. Rodrigo Veas, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), resalta la profunda importancia ecológica y oceanográfica del Cañón Submarino del Biobío, ubicado frente a las costas del centro-sur de Chile. Su discurso coincide con el creciente interés suscitado por la reciente expedición al Cañón Submarino de Mar del Plata en Argentina, lo que ha reavivado el debate sobre la relevancia de los ecosistemas marinos profundos. En este contexto, es imperativo señalar que investigaciones como la misión ‘Chilean Margin 2024’, llevada a cabo por el Schmidt Ocean Institute (SOI), han comenzado a revelar los secretos de estas estructuras subacuáticas, aunque el conocimiento sigue siendo limitado.
El Dr. Veas explica que el Cañón Submarino del Biobío es una formación geológica cuya profundidad puede exceder los 2.000 metros, y que actúa como un vínculo entre el río Biobío y el océano profundo. «A pesar de su relevancia, sigue siendo un ecosistema poco explorado, y sus dinámicas apenas empiezan a ser comprendidas por los científicos», comenta el académico. Este cernir de las profundidades marinas abre una puerta al entendimiento de los procesos ecológicos y oceanográficos que tienen lugar en esta zona, afirmando que el Cañón podría ser un punto estratégico para la investigación marina en el sur de Chile.
Uno de los aspectos más fascinantes discutidos por el Dr. Veas es la influencia del cañón en la dinámica costera. Recentes estudios sugieren que la estructura geológica puede desencadenar circulaciones oceanográficas que movilizan aguas ricas en nutrientes hacia la superficie, incluso en ausencia de vientos. Este fenómeno, que podría ser originado por ondas atrapadas en la costa, tiene profundas implicaciones en la productividad biológica de las áreas costeras circundantes. El académico concluye que estas dinámicas implican un flujo constante de nutrientes y materia orgánica entre el océano profundo y las plataformas continentales, esencial para mantener la vida marina.
Desde el punto de vista ecológico, las investigaciones en el Cañón Submarino del Biobío han revelado una sorprendente biodiversidad. Durante las campañas científicas recientes, se han documentado numerosas especies de interés comercial, destacando la presencia de merluza, congrios y diversas especies de tiburones y crustáceos. Sin embargo, la reciente expedición del SOI ha llevado el estudio a nuevas profundidades, utilizando ROVs para filmar hasta 2.000 metros, y registrar fenómenos como filtraciones de metano que sostienen comunidades únicas de invertebrados en condiciones extremas. Se estima que esta misión ha llevado al descubrimiento de cerca de 60 nuevas especies, subrayando la riqueza biológica de este ecosistema.
Finalmente, el Dr. Veas hace un llamado a la comunidad científica y al público en general para que se considere la importancia del Cañón Submarino del Biobío como un laboratorio natural. «Es fundamental que valoricemos su impacto en la conectividad entre el océano profundo y la costa, además de su influencia en la productividad de las aguas costeras y los ecosistemas del Golfo de Arauco», subraya. A pesar de los avances en la investigación, el académico señala que aún existe una deuda significativa en términos de exploración y difusión del conocimiento científico, especialmente tras las transmisiones menos promovidas del SOI en comparación con el alcance mediático de las misiones en Argetina. La misión ‘Chilean Margin 2024’ y su material audiovisual están disponibles en el canal de YouTube del SOI, ofreciendo un recurso valioso para los investigadores y la comunidad interesada en descubrir los secretos del océano.













