El gremio AB Chile ha iniciado una fase crucial de negociaciones para implementar un Acuerdo de Producción Limpia (APL) que se propone ayudar a las empresas del sector alimentario en la reducción de la Pérdida y Desperdicio de Alimentos (PDA) en sus procesos productivos. Este compromiso es parte de un esfuerzo más amplio por fomentar una industria más eficiente y sostenible, alineada con las metas medioambientales que Chile se ha propuesto. La alarmante cifra de alrededor de 1,62 millones de toneladas de alimentos que se pierden o desperdician cada año en el país, lo que representa cerca de una quinta parte del total disponible, subraya la urgencia de esta iniciativa.
Gonzalo Uriarte, presidente del gremio, enfatizó la importancia del APL al señalar que «nuestra industria es la segunda más relevante en Chile, solo superada por la minería, y contribuye con cerca del 4% del PIB nacional, generando más de 67 mil empleos y colaborando con más de 39 mil proveedores». Con este APL, AB Chile busca no solo abordar el problema de la PDA, sino también crear un marco que permita a las empresas avanzar hacia prácticas más sostenibles y responsables en sus producciones.
La fase de negociaciones que comenzó recientemente incluirá la participación de diversos actores del sector público, lo que demuestra un enfoque colaborativo en la creación e implementación de este acuerdo. Antes de esta etapa, se llevó a cabo una exhaustiva fase de diagnóstico, que incluyó entrevistas y encuestas a actores clave como el Ministerio del Medio Ambiente y diversas empresas del sector. Este análisis ha permitido identificar las carencias en la información sobre la PDA y los puntos críticos a lo largo de la cadena de valor, especialmente en las etapas de procesamiento y distribución.
Uno de los hallazgos más relevantes del diagnóstico fue la escasa información desagregada sobre cómo y dónde se producen las PDA, lo que ha dificultado el desarrollo de estrategias efectivas. Se detectaron brechas tecnológicas y de infraestructura que impiden la revalorización de los alimentos descartados, además de recoger datos sobre las acciones que algunas empresas han implementado, tales como donaciones y compostaje. Estas iniciativas son vitales para abordar un fenómeno que no solo afecta a la industria, sino que también genera impacto social y ambiental significativo.
Gonzalo Uriarte también resaltó que el APL representa una oportunidad para mejorar los estándares ambientales y económicos en la industria, lo que incluye la posibilidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que en el caso del desperdicio de alimentos constituyen entre el 8% y 10% de las emisiones globales. Además, se espera que este acuerdo contribuya a reducir los costos operativos y de disposición final, así como a incrementar las donaciones a bancos de alimentos, fortaleciendo, en última instancia, la seguridad alimentaria en Chile. Creada en 2014, AB Chile agrupa a 27 empresas del sector, mostrando un compromiso claro con la sostenibilidad y la responsabilidad social.













