El reciente anuncio de la ONG Re:wild, cofundada por el reconocido actor Leonardo DiCaprio, sobre la adquisición de la Isla Guafo ha desatado un renovado interés en uno de los mercados inmobiliarios más fascinantes de Chile: la venta de islas. Guafo, situada al sur de Chiloé y apodada «la pequeña Galápagos» por su excepcional biodiversidad, fue adquirida con el firme propósito de conservación. Esta compra no sólo subraya la intención de establecer un parque nacional en la isla, sino que también resalta la creciente tendencia entre inversores privados y organizaciones internacionales de adquirir terrenos con alto valor ecológico.
Ubicada a tan solo 37 kilómetros de la costa de Chiloé, la Isla Guafo abarca una superficie de cerca de 19.800 hectáreas. Reinaldo Gleisner, vicepresidente de Colliers, confirmó la compra destacando que Guafo es la segunda isla más grande de Chile y un importante refugio de biodiversidad. El interés por la conservación ha impulsado esta operación, que se aleja de los tradicionales motivos de inversión inmobiliaria, convirtiéndose en un ejemplo de cómo el capital privado puede ser canalizado hacia iniciativas que protejan el medio ambiente.
El mercado de islas privadas en Chile es notablemente diverso, tanto en términos de tamaño como de características ecológicas. Según Gleisner, el rango de oferta abarca desde pequeñas islas de apenas 5 hectáreas, hasta verdaderos continentes insulares que alcanzan las 44.000 hectáreas. Este amplio espectro permite a los inversionistas seleccionar terrenos que no solo son atractivos desde el punto de vista empresarial, sino que también contribuyen a la conservación de la rica biodiversidad marina y terrestre del país.
Entre las islas que actualmente están en el mercado se encuentran algunas como Tranqui, con 8.000 hectáreas que presentan un bosque prístino, o la isla San Pedro, de 6.300 hectáreas y rica en fauna marina. Además, la isla Butachauques, que abarca 4.500 hectáreas, destaca por sus paisajes insulares. Aunque muchas de estas islas poseen altos valores y pueden alcanzar precios de hasta 35 millones de dólares, la posibilidad de generar un impacto ambiental positivo parece ser un atractivo mayor para los compradores.
En el archipiélago de las Gauitecas, que se encuentra en el Golfo de Corcovado, se puede apreciar la magnitud del interés por las islas chilenas. Este archipiélago cuenta con unas 40 islas, incluyendo la Gran Guaiteca, que tiene una superficie de 25.300 hectáreas. La diversidad de estos ecosistemas insulares ha captado la atención de individuos y organizaciones que ven en la compra de islas no solo una oportunidad de inversión, sino también una forma de garantizar la protección de la naturaleza. La adquisición de Guafo por Re:wild es, sin duda, emblemática de un movimiento hacia la conservación mediante cambios en la dinámica del mercado inmobiliario.













