Desde el 7 hasta el 29 de junio de 2025, el Centro Cultural Las Condes, ubicado en Nuestra Señora del Rosario 30 en Santiago de Chile, albergará la impactante exposición «La noche del primer día» de la artista visual Victoria Calleja. Esta muestra promete sumergir a los visitantes en un viaje introspectivo a través de las obras que Calleja ha desarrollado durante su trayectoria. Originaria de Viña del Mar, la artista se trasladó a Bélgica en 1984, un cambio que ha enriquecido su exploración artística y cuya influencia se percibe claramente en su trabajo actual, tanto en técnica como en temática.
La exposición, que cuenta con un variado repertorio de obras, incluye pinturas de la serie «Paisajes» y fotografías de «Platos siderales», así como objetos cotidianos como un tenedor, una cuchara y un cuchillo. Según Calleja, cada pieza invita a una experiencia íntima que integra lo inenarrable con reflexiones sobre el origen del mundo y la esencia del presente. En este sentido, la artista destaca que el ejercicio de imaginar se convierte en un puente hacia lo posible, acercando al espectador a las profundas cuestiones sobre la existencia y la naturaleza.
Calleja regresa a Chile tras diecisiete años sin exhibir en su país, siendo «In-Out» en 2008 su última muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago. Con respecto a su técnica actual, utiliza un soporte innovador conocido como Dibond, que consiste en dos láminas de aluminio con un núcleo de polietileno, caracterizándose por su ligereza y resistencia. Esta elección le permite jugar con la transparencia y la veladura en sus pinturas, rompiendo con los estilos tradicionales y ofreciendo una frescura nueva que refleja sus ideas contemporáneas.
Las obras de Calleja se distancian de los paisajes convencionales. En sus pinturas no se observan representaciones de seres humanos ni elementos típicos como casas o caminos, lo que crea una atmósfera de naturaleza pura e inmaculada. Ella describe esta experiencia visual como un momento de ensueño, evocando la sensación de encontrarse en un espacio inexplorado, puro y virgen. La ausencia de la huella humana en sus obras resuena profundamente con quienes buscan reconectar con el entorno natural en su estado más esencial.
Las fotografías de la serie «Platos siderales» son una revelación, donde los platos de comida se convierten en cápsulas del infinito, revelando la inmensidad presente en los detalles más pequeños. Victoria Calleja comparte su visión sobre la comida como un elemento fundamental que nos conecta con nuestras raíces y cultura. La artista transforma los alimentos en arte, enfatizando el homenaje a los minerales y al agua que caracterizan a Chile. Al exhibir estos objetos cotidianos de forma circular, logra que el espectador contemple no solo la belleza estética, sino también el significado profundo de cada elemento en nuestra existencia.













