A sus 60 años y tras vivir un duro quiebre matrimonial, Myriam Hernández renace en un nuevo momento de esplendor, compartiendo su perspectiva sobre el estallido social que sacudió a Chile en octubre de 2019. En una reciente entrevista con La Segunda, la reconocida artista abordó por primera vez de manera directa este crucial evento, destacando que «era necesario y se veía venir». A través de sus palabras, dejó claro que los sucesos que marcaron a la nación no fueron una sorpresa, pues existía un sentimiento profundo de descontento entre la población, quienes no se sentían escuchados ni respetados. Hernández reflexionó sobre el «tremendo y terrible» impacto del estallido, pero enfatizó que también fue un «remezón a nivel de conciencia» que era inevitable en un momento de creciente tensión social.
La cantante se adentró en la naturaleza de estos conflictos sociales, afirmando con firmeza que la explosión de las manifestaciones era algo que «iba a explotar sí o sí». Para ella, el acumulado de injusticias y la falta de atención a las necesidades de diversos sectores de la población habían alcanzado un punto crítico. Estos comentarios de Myriam Hernández resuenan en el contexto político actual, donde las discusiones sobre cómo abordar las demandas sociales continúan siendo vitales. Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, su opinión añade una perspectiva importante al debate que se desarrolla en todo el país.
En la misma conversación, la artista recordó su reciente encuentro con el Presidente Gabriel Boric, acontecimiento que tuvo lugar durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Myriam relató cómo el Presidente, al revelar que su madre le había comprado dos casetes suyos cuando era niño, rompió el hielo en una atmósfera cálida y cercana. «Déjame darte un abrazo, estoy tan feliz de que estés acá», le dijo Boric, a lo que la cantante contestó con alegría por la invitación, resaltando la importancia del 8 de marzo. Este momento de conexión personal fue significativo, revelando el lado humano del mandatario en un contexto de formalidad política.
Respecto al futuro político de Chile, Myriam Hernández optó por no pronunciarse sobre su elección presidencial, pero sí dejó claro su anhelo por un nuevo Gobierno que represente un verdadero respeto por la conversación y el diálogo. La artista subrayó la importancia de escuchar ideas diversas en un contexto donde el consenso es fundamental para avanzar como sociedad. «Hoy el país necesita respeto, comunicación y la capacidad de llegar a un consenso sobre lo que realmente es prioritario», afirmó, recordando que estos aspectos pueden sonar a cliché, pero son esenciales para la sanación del tejido social en un país marcado por la polarización.
Finalmente, Myriam Hernández expresó su deseo de ver un futuro marcado por la unidad entre los chilenos, afirmando que espera un Gobierno «sin odios ni grandes divisiones». Reconoció la complejidad de este anhelo, dado que Chile aún carga con muchas heridas abiertas. Sin embargo, su mensaje resuena como una invitación a valorar el diálogo y la convivencia pacífica, trascendiendo las diferencias y buscando construir un futuro más esperanzador y cohesionado. Su voz, desde el mundo de la música, se convierte en un eco de la necesidad de transformación y reconciliación en un país que sigue buscando su camino hacia adelante.













