En un momento critico para la gestión del agua en Chile, José Miguel Hernández, abogado con Magíster en Derecho de Recursos Naturales y socio de Grupo Evans, destaca la urgencia de fortalecer el marco legal e institucional ante los desafíos de escasez hídrica y cambio climático. Con un paisaje donde la demanda de recursos hídricos crece constantemente, Hernández subraya la necesidad de implementar un modelo que priorice la seguridad hídrica, la transparencia y la sostenibilidad. En este sentido, las reformas legales son fundamentales no solo para una mejor regulación del acceso al agua, sino para garantizar el bienestar de las comunidades que dependen de este recurso vital.
Los cambios legislativos en Chile están en marcha, pero el camino hacia una gestión hídrica eficaz aún enfrenta retos significativos. Entre las reformas cruciales se encuentra el Proyecto de Ley de Desalinización, que tiene el potencial de transformar la disponibilidad de agua en el país. Hernández señala que, si bien la reciente Reforma al Código de Aguas proporcionó claridad legal al establecer la temporalidad de los derechos de aprovechamiento, su implementación deberá ser vigilada de cerca para verificar su impacto en la inversión y en el uso sostenible del agua.
A pesar de los avances, la adaptación del marco legal para incorporar nuevas fuentes de abastecimiento sigue siendo un desafío clave. La modificación de la Ley 18.450, destinada a fomentar la inversión en infraestructura hídrica privada, no es suficiente por sí sola. Hernández enfatiza que es vital complementar estas reformas con políticas públicas que promuevan el reúso de aguas tratadas y la recarga de acuíferos. Sin un enfoque integral que contemple la diversidad de fuentes de agua, el progreso en la gestión hídrica podría ser limitado e incluso contraproducente.
José Miguel Hernández también aborda la importancia de establecer una nueva institucionalidad en la gestión del agua, que equilibre la necesidad de seguridad hídrica con la protección ambiental y el acceso equitativo al recurso. La propuesta de crear un Sistema Nacional de Gestión de Recursos Hídricos (SNGRH) destaca la necesidad de gestionar el agua a nivel de cuenca, con autoridades regionales que puedan implementar planes de conservación y fiscalización. Este enfoque no solo sería más eficiente, sino que también permitiría resolver conflictos de manera más colaborativa, especialmente en comunidades rurales vulnerables.
Finalmente, el abogado señala que la gestión del agua en Chile está en una encrucijada, y las reformas actuales ofrecen una valiosa oportunidad para modernizar el sistema. Iniciativas como el Congreso ACADES 2026 son fundamentales para fomentar el diálogo entre sectores público, privado y académico, buscando compartir experiencias y construir un consenso que impulse una gestión hídrica más sostenible y equitativa. De acuerdo con Hernández, el éxito de estas reformas dependerá de la capacidad del país para construir una institucionalidad sólida que inspire confianza y promueva la inversión a largo plazo en un recurso tan vital.













