La revista internacional Mongabay LATAM ha lanzado un reportaje que destaca el admirable esfuerzo de los buzos artesanales en el archipiélago de Las Guaitecas, ubicado en Chile. Este informe resalta la labor sostenida de los pescadores de la comunidad indígena Pu Wapi, quienes han implementado prácticas ancestrales para recuperar fondos marinos gravemente afectados por la sobreexplotación del molusco conocido como «loco» y por la creciente industria salmonera. Según fuentes citadas en el reportaje, áreas antes ricas en biodiversidad se han visto transformadas en desiertos marinos, lo que ha llevado a esta comunidad a actuar con determinación, reconfigurando rocas y trasplantando piures (Pyura chilensis), contribuyendo así a la revitalización de su ecosistema marino.
El reportaje destaca cómo estas prácticas de restauración, descritas como «contribuciones recíprocas», unen el saber ancestral de los buzos con la ciencia contemporánea. La antropóloga Florencia Diestre, quien fue consultada por Mongabay LATAM, explica que estas técnicas incluyen una cuidadosa selección de los ejemplares a extraer, limitándose solo a los adultos y priorizando la conservación. Este enfoque resalta una conciencia profunda sobre la sostenibilidad, enfatizando que la recolección no se trata solamente de aprovechar el recurso, sino de tomar decisiones informadas sobre qué especies conservar para evitar la extinción del entorno marino.
Otro aspecto crítico tratado en el reportaje es el impacto negativo de las salmoneras en el ecosistema local. La contaminación generada por el uso de antibióticos en la cría de salmones ha causado estragos, reduciendo las poblaciones de especies vitales como el picoroco, el cual es parte clave de la cadena alimentaria del loco. Frente a esta adversidad, los buzos artesanales están comprometidos con la protección de las algas huiro (Macrocystis pyrifera), que son esenciales para el equilibrio del océano, al albergar hasta 300 especies distintas, demostrando así su rol indispensable como guardianes del mar.
El artículo también pone de relieve los desafíos legales y políticos que enfrenta la comunidad Pu Wapi en su lucha por establecer un Espacio Costero Marino para Pueblos Originarios (ECMPO). A pesar de cumplir con todos los requisitos legales estipulados para dicha solicitud, esta ha sido rechazada en más de una ocasión, mientras que las empresas salmoneras continúan ejerciendo presión para mantener el acceso a la zona. El dirigente mapuche-williche, Daniel Caniullán, ha denunciado amenazas recibidas en 2024, lo que evidencia la resistencia que enfrenta esta comunidad en su empeño por proteger sus recursos marinos.
Finalmente, el reportaje de Mongabay LATAM concluye enfatizando que la falta de supervisión estatal agrava aún más la situación. La comunidad Pu Wapi ha tenido que proteger sus áreas de manejo de manera clandestina, debido a la escasez de recursos para fiscalizar las actividades de pesca ilegal. La antropóloga Diestre subraya la importancia del conocimiento indígena, argumentando que este puede ofrecer soluciones viables a las crisis ambientales. El proceso de restauración marino que lideran los buzos de Las Guaitecas no solo refleja un compromiso con su medio ambiente, sino que también presenta un modelo innovador que podría ser emulado en otras regiones del mundo, pues como señala Caniullán, «Le debemos todo al mar».













