Con más de una década de experiencia en la vida nocturna de Plaza Ñuñoa, el exitoso restaurante Tapas y Birra ha decidido expandir su presencia al vibrante Polo Gastronómico Bellavista, consolidando su modelo de negocio que combina una propuesta culinaria para compartir, una oferta de cervezas de calidad y programación musical en vivo. Esta nueva apertura en Terrazas San Cristóbal busca captar tanto a turistas como a santiaguinos, reforzando una identidad urbana que ha sido característica de este clásico de Ñuñoa. Cristian Rubilar, fundador de Tapas y Birra, ha expresado su deseo de que cada local tenga su propia esencia, mientras se mantiene la calidad que ha hecho reconocida a la marca: buena cocina y un ambiente acogedor.
La oferta gastronómica de Tapas y Birra gira en torno a una variedad de tapas que fusionan lo clásico y lo contemporáneo, pensadas para ser compartidas en un ambiente distendido. La carta incluye favoritos atemporales como la tradicional tortilla española, el filete envuelto en tocino con papas panadera y el tártaro de atún fresco. Además, el nuevo plato estrella de la temporada, el carpaccio de filete, promete seducir a los comensales con su presentación delicada y sabores equilibrados. Para complementar la experiencia, la selección de vinos premium y cócteles, junto a la famosa sangría de la casa, se han convertido en esenciales para quienes buscan disfrutar de una velada especial.
Uno de los elementos que distingue a Tapas y Birra de otros locales es su fuerte conexión con la música en vivo, en particular con el género jazz. Cada semana, músicos locales, incluidos docentes y exalumnos de la reconocida escuela Pro Jazz, forman parte del cartel musical, aportando una atmósfera dinámica y única a cada evento. Cristian Rubilar ha enfatizado en numerosas ocasiones que la música no es apenas un fondo, sino una parte integral de la experiencia que buscan ofrecer a sus clientes. Este enfoque ha permitido que el local mantenga una estrecha relación con el barrio en Ñuñoa, mientras que en Bellavista se integra perfectamente en el circuito cultural y turístico de la zona.
La nueva sucursal de Tapas y Birra no solo representa un lugar para disfrutar de buena comida y música, sino que también se encuentra en un boulevard con entorno controlado, lo que ofrece una alternativa segura para quienes buscan disfrutar de la vida nocturna santiaguina. Con estacionamiento exclusivo, la propuesta está diseñada tanto para locales como para visitantes, creando un espacio que facilita el disfrute de la gastronomía y la cultural nocturna en un mismo lugar. Este modelo de negocio innovador busca conectar no sólo a Ñuñoa y Bellavista, sino también a sus habitantes, fomentando un intercambio cultural entre el ambiente de un barrio y la oferta gastronómica.
La apertura de Tapas y Birra en Bellavista es más que una simple expansión comercial; es un hito en la evolución de la gastronomía en Santiago. Con una clara apuesta por un recorrido gastronómico que presente un núcleo de calidad, seguridad y diversión, Rubilar y su equipo esperan atraer a un público diverso que valore la cocina, la música en vivo y el ambiente amigable que caracteriza a Tapas y Birra. La combinación de estos elementos no solo enriquece la oferta del sector, sino que también resalta la importancia de espacios donde la gastronomía y la cultura se entrelazan, asegurando a la vez que Santiago continúe siendo un destino vibrante para el disfrute culinario.












