Santiago, febrero 2026 — A tan solo seis meses de su lanzamiento oficial, el proyecto «Transitando hacia una construcción circular y descarbonizada en Chile» ha reportado avances significativos que marcan un hito en la transición del sector construcción en el país. Este ambicioso plan, coordinado por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y respaldado financiero por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), además de ser ejecutado por la Fundación Chile (FCh), busca transformar la construcción en un modelo más resiliente y respetuoso con el medio ambiente, estableciendo las bases para una economía circular en el país.
Uno de los logros más destacados de este primer semestre ha sido la rebranding del proyecto, que ahora se conoce como «Entorno+Circular, Programa Nacional para una Construcción Resiliente y Regenerativa», alineándose más estrechamente con su visión a largo plazo. Según Florencia Delgado, Jefa de Proyecto de la Fundación Chile, esta nueva identidad busca movilizar a los actores de la cadena de valor en construcción y demolición hacia una transición sostenible, enfatizando la importancia de la colaboración entre entidades públicas y privadas, lo cual fue respaldado por la formación del primer comité estratégico donde participan ministerios clave.
El proyecto también se ha enfocado en fortalecer el capital humano involucrado en la construcción circular, creando un conjunto inicial de nueve perfiles de competencias laborales en colaboración con ChileValora. Estos perfiles, recientemente aprobados, están diseñados para mejorar la gestión de residuos de construcción y demolición (RCD), y son especialmente relevantes para los recicladores de base, quienes son fundamentales en la gestión de residuos, especialmente en contextos de desastre. Además, se han iniciado estudios estratégicos que proporcionarán herramientas analíticas para la toma de decisiones tanto públicas como privadas, incluyendo metodologías para estimar el precio social de los impactos ambientales asociados a la construcción.
En cuanto al pilotaje de soluciones, el proyecto ha colaborado con el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTEC) para diseñar un sistema de pilotaje ambiental que evalúe el uso seguro de residuos valorizados en infraestructura vial. Este esfuerzo se complementa con la creación de estándares de circularidad para la industria de la madera, buscando una certificación de madera circular hacia una construcción más sostenible. Además, se han llevado a cabo talleres presenciales en la Región de Los Lagos y reuniones con la Región de Los Ríos para impulsar el desarrollo de programas regionales que promuevan la construcción circular.
Finalmente, Rubén González, líder de la iniciativa desde el Ministerio de Medio Ambiente, destacó la rapidez con la que se ha avanzado en este proyecto, señalando que se han establecido más de 32 colaboraciones con instituciones y que la participación ha abarcado a más de 600 personas. Para 2026, se proyecta una expansión del trabajo con la implementación de mesas sectoriales, nuevos análisis de ciclo de vida en materiales críticos como asfalto y hormigón, así como la creación de un crowdfunding para el desarrollo de normas técnicas. Estas acciones reflejan un compromiso continuo por parte del Gobierno chileno y sus socios para avanzar en la creación de un sector construcción que no solo sea eficiente, sino también amigable con el medio ambiente y capaz de responder a las necesidades del presente y del futuro.













