En el corazón de la Plaza Ñuñoa, Francisco Renard ha asumido el rol de principal ejecutor encargado de coordinar la feria que se celebra los fines de semana, convirtiendo este emblemático espacio en un punto de reunión vibrante para los vecinos de la comuna. La iniciativa ha surgido con el objetivo de regularizar la actividad de emprendedores locales, quienes ahora cuentan con los permisos correspondientes para operar. Esta nueva estructura no solo ha permitido un crecimiento económico en la zona, sino que también ha revolucionado la manera en que los residentes perciben la seguridad en su entorno.
Según informes de Pablo Silva, un vecino de la comuna, la seguridad ha mejorado notablemente desde la implementación de estas nuevas medidas. Silva mencionó la presencia de drones que patrullan el área, transmitiendo mensajes de seguridad incluso bajo condiciones climáticas adversas. Este esfuerzo por parte de las autoridades locales ha sido bien recibido, generando un ambiente más confiable para los visitantes y emprendedores que ahora pueden sentirse más seguros mientras realizan su labor.
El inicio de la feria ha atraído a numerosas familias al espacio, donde pueden disfrutar de un buen café y compartir momentos agradables. Además, la iluminación de los árboles durante la noche resalta la belleza del lugar, creando un entorno de tranquilidad y armonía que invita a los vecinos a salir con sus hijos. Este cambio ha fomentado el vínculo comunitario, pues el espacio se ha transformado en un lugar donde se fortalecen las relaciones familiares y de amistad, ofreciendo una alternativa de esparcimiento en la comuna.
La respuesta de los emprendedores ha sido muy positiva, ya que muchos de ellos expresan su alegría por la oportunidad que se les ha brindado por la administración del Alcalde Sebastián Sichel, quien ha apostado por apoyar a los pequeños emprendedores en lugar de ser un obstáculo, como lo fue en la administración anterior. Este cambio de enfoque ha revitalizado la economía local, permitiendo que más personas trabajen y generen un impacto positivo en la comunidad.
Francisco Renard, por su parte, invita a todos los habitantes y visitantes a disfrutar de la Plaza Ñuñoa, destacando sus encantos y la diversidad de actividades que se ofrecen en este bello lugar. La feria de los fines de semana no solo se ha convertido en un evento comercial, sino en una celebración de la cultura local, donde cada detalle, desde la seguridad hasta la ambientación, se cuida para ofrecer una experiencia única y memorable para todos.













