El 8º Juzgado de Garantía de Santiago ha decretado prisión preventiva para dos individuos, identificados como José Miguel Baeza y Christian González, quienes han sido formalizados como los presuntos autores del homicidio calificado de Francisco Albornoz, un joven de tan solo 21 años. Esta medida se produce en un contexto en el que la fiscalía ha constatado serias evidencias que vinculan a los imputados con la desaparición y posterior muerte del joven. El tribunal ha establecido un plazo de 90 días para la investigación con el objetivo de recopilar más información que permita esclarecer el caso.
De acuerdo con los informes de la Fiscalía Oriente y la Policía de Investigaciones (PDI), los acusados habrían trasladado a Albornoz hacia la Región de O’Higgins, donde lo abandonaron desconsideradamente cerca de un cuerpo de agua. Tras una intensa búsqueda que se extendió por más de una semana, el cuerpo del joven fue finalmente descubierto en un río de la región. La detención de González se produjo de manera dramática, cuando éste se presentó voluntariamente ante la Fiscalía de Ñuñoa para revelar la ubicación del cadáver, lo que resultó en su apresamiento inmediato. En tanto, Baeza fue arrestado al día siguiente en una propiedad ubicada en Codegua.
Inicialmente, se había sugerido que la muerte de Francisco Albornoz podría haber sido consecuencia de un consumo excesivo de drogas, lo que habría llevado a los acompañantes a abandonarlo. Sin embargo, el informe forense contradijo esta hipótesis al establecer que la causa de muerte fue un traumatismo encéfalo craneano. Adicionalmente, las pruebas indicaron que Albornoz fue arrojado al río aún con vida, un hallazgo que incrementa la gravedad de los cargos en su contra y genera un llamado a profundizar en las circunstancias que rodearon su trágica muerte.
En la continuidad del proceso judicial, el juzgado ha decidido mantener a ambos imputados bajo prisión preventiva, apelando a la necesidad de salvaguardar la seguridad de la sociedad y los potenciales riesgos de fuga que presentarían los acusados. La Fiscalía Oriente, responsable de la investigación, se encuentra en plena recolección de pruebas y testimonios que pueden arrojar luz sobre las motivaciones detrás de este crimen, que ha generado una profunda preocupación entre la población.
Este caso ha captado la atención pública y ha suscitado un debate sobre la violencia y la impunidad que persisten en diversas esferas de la sociedad chilena. La familia de Francisco Albornoz ha hecho un llamado vehemente para que se haga justicia y se esclarezca la situación. Por su parte, las autoridades judiciales han reafirmado su compromiso de realizar una investigación meticulosa, que legalmente procese a los responsables, garantizando así que se apliquen las sanciones correspondientes ante la gravedad de los hechos ocurridos.













