Durante la mañana del pasado lunes, la candidata presidencial del sector Chile Vamos, Evelyn Matthei, llevó a cabo un evento en la comuna de Providencia donde presentó a su equipo de voceros. Este grupo está compuesto por destacadas figuras de la política chilena, incluyendo actuales alcaldes, parlamentarios y exministros de Piñera. Nombres como Mario Desbordes, Jaime Bellolio, Sebastián Sichel, Felipe Alessandri y Carol Bown, quienes dirigen comunas estratégicas como Santiago, Providencia, Ñuñoa, Lo Barnechea y San Miguel, estuvieron presentes, lo que ha sido recibido con agitación en las redes sociales.
Sin embargo, la elección del horario laboral para realizar esta actividad ha generado un torbellino de críticas. Muchos se preguntan si es adecuado que las autoridades comunales participen en instancias políticas durante sus horas de trabajo, marcado por un deber de atención a la comunidad. La controversia ha sido amplificada al compararlo con un evento del abanderado del Frente Amplio, Gonzalo Winter, quien celebró una actividad similar en el fin de semana anterior, lo que ha llevado a cuestionar la utilización del tiempo de trabajo por parte de los alcaldes de Chile Vamos.
Según un dictamen de la Contraloría del año 2020, los alcaldes no están sujetos a un control estricto de sus horarios de asistencia como otros funcionarios del municipio, dado que su rol implica desplazamientos y funciones fuera de la oficina. Sin embargo, un dictamen más reciente, el N°261 de 2021, establece que deben cumplir con la legislación que les obliga a desempeñar sus funciones de manera regular durante la jornada laboral. Esto ha dejado entrever un potencial incumplimiento por parte de los alcaldes presentes en el evento de Matthei.
El concejal de Ñuñoa, Andrés Argandoña, ha expresado su preocupación sobre esta situación, indicando que le gustaría aclarar si para todas las actividades relacionadas con la campaña de Matthei, el alcalde Sebastián Sichel está solicitando el permiso administrativo adecuado. Según Argandoña, la concentración del alcalde en temas de campaña en lugar de asuntos comunales durante su jornada laboral es motivo de inquietud, sugiriendo incluso la posibilidad de recurrir a la Contraloría para que este caso sea revisado más a fondo.
La controversia no solo pone en evidencia las tensiones entre las obligaciones administrativas de los alcaldes y sus actividades políticas, sino que también abre un debate más amplio sobre la ética en la política local de Chile. La participación de autoridades en campañas electorales durante el horario laboral podría no solo comprometer el desempeño de su cargo, sino que también podría influir en la percepción del electorado sobre la responsabilidad de estos representantes hacia la comunidad a la que sirven.













