Luisa González, candidata presidencial de Revolución Ciudadana, ha anunciado su intención de solicitar un reconteo de votos y la apertura de las urnas tras los resultados oficiales presentados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) que ubican a Daniel Noboa como el aparente vencedor con una ventaja de casi 12 puntos. En declaraciones a la prensa, González expresó su rechazo a lo que califica como un «grotesco fraude electoral», argumentando que ninguna de las encuestas previas al proceso electoral mostró una diferencia tan amplia entre los candidatos. Según ella, las 11 encuestas disponibles auguraban su victoria, lo que genera dudas sobre la legitimidad del escrutinio actual.
Los resultados preliminares mostraron que el empresario Daniel Noboa lleva una amplia ventaja sobre González, lo que contradice las proyecciones iniciales que predecían una contienda reñida. Este giro inesperado en la votación ha generado escepticismo y preocupación entre los simpatizantes de González, especialmente luego de que el Secretario General del Movimiento Revolución Ciudadana, Andrés Arauz, denunciara que el CNE estaba publicando actas sin las firmas requeridas, poniendo en duda la validez de los resultados que favorecen a Noboa.
La jornada electoral estuvo marcada por la tensión, exacerbada por el Decreto 599, el cual establece un estado de excepción en varias provincias, entre ellas Quito. Esta medida, implementada por Noboa antes de la votación, incluyó restricciones severas como el cierre de fronteras y la prohibición de reuniones, lo que fue interpretado por sus oponentes como un intento de manipular el proceso electoral. La Asamblea Nacional, controlada por la oposición, rechazó este decreto y lo calificó de un ataque a las garantías democráticas, evidenciando la polarización del clima político en Ecuador.
Además de la controversia electoral, el contexto en el que se realizan estas elecciones es grave. Ecuador enfrenta altos niveles de violencia relacionada con el narcotráfico, una crisis energética y un aumento del desempleo. Noboa ha justificado sus medidas de emergencia como necesarias para enfrentar el crimen organizado, pero críticos argumentan que sus acciones son parte de una estrategia más amplia de control y represión que busca acallar las voces disidentes ante un posible fraude.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, la comunidad internacional observa con atención la situación en Ecuador. Los observadores han expresado su preocupación por los intentos de censura y las restricciones a la libertad de expresión. Luisa González, con un fervor palpable en su discurso, ha manifestado su compromiso de luchar contra lo que considera un golpe a la democracia, afirmando que «Ecuador está viviendo una dictadura» y convocando a sus seguidores a mantenerse alerta ante las irregularidades del proceso.













