El pasado viernes, se inauguró la nueva sala de lectura infantil “Margarita Mieres Cartes” en la Biblioteca Nacional de Chile, un espacio que busca reconectar a los más pequeños con la lectura en un entorno familiar y acogedor. Durante la ceremonia, el Presidente Gabriel Boric Font, acompañado de destacados ministros, encabezó la celebración, destacando la importancia de la biblioteca como un espacio inclusivo para todos los ciudadanos, especialmente para los niños, quienes habían estado ausentes de este tipo de actividades durante más de seis décadas.
La historia de la Biblioteca Nacional de Chile se remonta a su apertura en 1924, cuando la sala de lectura infantil fue inaugurada gracias a la labor de la bibliotecaria Margarita Mieres Cartes. Este nuevo espacio no solo representa un retorno a las actividades infantiles que alguna vez fueron parte fundamental de la biblioteca, sino que también destaca la labor de Mieres Cartes, una pionera en la promoción de la lectura entre la infancia chilena. Su legado perdura, y hoy, un nuevo capítulo se abre para las generaciones más jóvenes.
El Presidente Boric enfatizó durante su discurso que la Biblioteca Nacional es un patrimonio nacional que debe ser accesible a toda la comunidad, señalando que «es un palacio que no discrimina». A su vez, destacó la importancia de que los niños tengan acceso a un amplio repertorio literario, que les permita no solo adquirir conocimientos, sino también soñar y expandir sus horizontes. Su alocución fue un llamado a democratizar la cultura y el conocimiento, señalando que el futuro del país radica en fomentar la lectura desde la infancia.
Por su parte, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, expresó su satisfacción al ver reabierta la sala infantil, resaltando que este espacio es fundamental para el desarrollo y fomento de la lectura entre niños y niñas. La nueva colección, que incluye más de 3.300 títulos, abarca importantes obras de autores chilenos y colecciones patrimoniales. Destacan entre estos títulos las colecciones Rapa Nui y Zig-zag, así como donaciones de archivos de reconocidos escritores infantiles, lo que enriquecerá la experiencia lectora de los más pequeños.
Este renovado espacio no solo se limitará a la lectura, sino que también ofrecerá diversas actividades, desde animación y mediación lectora hasta exposiciones sobre ilustración. La idea es crear un entorno dinámico y atractivo que estimule la curiosidad y el amor por los libros. Al cerrar la ceremonia, el presidente Boric reforzó que «cuando hay una biblioteca se abren muchísimas posibilidades de conocimiento y entretenimiento», recordando que los libros son esenciales para la formación de una imaginación sin límites, lejos de los encuadres restrictivos de la educación tradicional.












