El proyecto de recuperación de la fachada del emblemático edificio Federico Santa María en Valparaíso ha iniciado con un renovado ímpetu, enmarcado dentro del Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial. Ubicado en el corazón del casco histórico y financiero de la ciudad, el edificio, que alguna vez fue la antigua Bolsa de Valores de Valparaíso, recibe una intervención significativa que contempla la mejora de aproximadamente 392,4 metros cuadrados de fachada. Esta obra no solo se limita a aspectos estéticos, sino que está diseñada para preservar la historia y la identidad del lugar, asegurando que su valor patrimonial perdure a lo largo del tiempo.
La intervención, impulsada por la Corporación Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso, incluye una serie de trabajos meticulosos como la limpieza especializada de muros, la remoción de elementos no originales, y la restauración de ornamentos arquitectónicos, además del tratamiento de componentes metálicos y detalles en bronce. El proyecto también contempla la aplicación de protección antigrafiti, y todas estas labores se realizarán bajo estrictos criterios de conservación patrimonial que priorizan la mínima intervención y la reversibilidad, garantizando así que el legado histórico del edificio se mantenga intacto.
Macarena Carroza, directora ejecutiva de la Corporación Sitio Patrimonio Mundial, destacó la importancia de esta intervención, señalando que representa un paso crucial en la recuperación del patrimonio, especialmente en lo que respecta a la mejora de los espacios públicos y su arquitectura. «Este tipo de intervenciones no solo mejora la ciudad, sino que también refuerza la importancia de valorar y cuidar nuestro patrimonio», afirmó Carroza, subrayando la responsabilidad compartida que todos tienen en la conservación de estos espacios.
El edificio Federico Santa María, inaugurado en 1915 y diseñado por los arquitectos Huber y Laclolet, con modificaciones posteriores de Carlos Federico Claussen, no solo es un icono arquitectónico de estilo neoclásico con influencia francesa, sino que también ha sido un centro neurálgico de la actividad financiera en el puerto durante el siglo XX. Su restauración se inscribe dentro de un esfuerzo más amplio para fortalecer la identidad del paisaje urbano de Valparaíso, donde cada intervención en el patrimonio contribuye a tejer una narrativa coherente y significativa.
La Corporación Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso hace un llamado a la corresponsabilidad en el cuidado del patrimonio, instando tanto a propietarios como a visitantes a proteger estos espacios valiosos evitando el rayado vandálico. Esta colaboración es esencial para sostener en el tiempo las mejoras realizadas y asegurar que el patrimonio de Valparaíso sea valorado y respetado. En un contexto donde cada acción cuenta, la ciudadanía es invitada a ser parte activa de este proceso de conservación, contribuyendo así a un Sitio que no solo se preserva, sino que se celebra.












