A raíz de los crecientes procesos de erosión que afectan al Complejo Arqueológico Monte Verde, las autoridades han decidido implementar una serie de trabajos urgentes para salvaguardar el sitio. La erosión se ve acelerada por el comportamiento del arroyo Chinchihuapi y el pisoteo de animales de pastoreo, que dañan considerablemente el entorno. En enero de este año, una visita técnica por parte de representantes de diversas instituciones públicas y la Fundación Monte Verde evidenció los daños que ha sufrido el área, lo que llevó a la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales (ST CMN) a autorizar acciones inmediatas de protección.
Las obras, que se iniciarán en esta semana, comprenden la instalación de un cierre perimetral, un levantamiento topográfico y la instalación de una estación meteorológica. Eduardo Leiva Zumelzu, seremi de Culturas, Artes y Patrimonio en la Región de Los Lagos, ha resaltado la importancia de Monte Verde como patrimonio excepcional para Chile y la humanidad. En sus declaraciones, enfatizó que estas obras son un paso concreto hacia la conservación del sitio, contribuyendo a los esfuerzos para su futura declaración como Sitio de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El diseño de las obras fue desarrollado por el área de Patrimonio en Riesgo de la ST CMN, en conjunto con la Oficina Técnica Regional, y se contempla una inversión que supera los 30 millones de pesos. Jorge Placencia, secretario técnico (S) del Consejo de Monumentos Nacionales, subrayó la necesidad de estas intervenciones para evitar el deterioro continuo del sitio arqueológico. Destacó el compromiso interinstitucional y la coordinación entre diferentes organismos y la Fundación Monte Verde, quienes han trabajado en conjunto para preservar este tesoro cultural.
El cierre perimetral tiene como propósito evitar que los animales de pastoreo crucen el arroyo, lo cual podría comprometer la integridad de sitios arqueológicos al erosionar los bordes. Se prevé la construcción de un nuevo cerco en la ribera norte del arroyo y la reparación de cercos en mal estado. Adicionalmente, se llevará a cabo un levantamiento topográfico utilizando tecnología LiDAR, que permitirá obtener información precisa sobre la geomorfología del lugar y establecer una línea base para futuras intervenciones, proporcionando así datos cruciales sobre el riesgo de erosión.
Para complementar estas acciones, se instalará una estación meteorológica equiparada con un registrador de nivel de agua y una cámara de 360°. Esta tecnología permitirá llevar un monitoreo remoto durante al menos un año, registrando datos clave sobre las precipitaciones y el nivel de agua del arroyo Chinchihuapi. La cámara 360°, además, permitirá visualizar y almacenar información sobre el comportamiento del arroyo durante crecidas, lo que será esencial para comprender y mitigar los riesgos asociados con la erosión en este vital espacio arqueológico.












