Este año, el Festival Internacional de Documentales de Santiago, FIDOCS, celebra su 29ª edición con una programación rica y diversa que se extiende hasta el miércoles 26 de noviembre en cuatro sedes principales, incluyendo la Cineteca Nacional de Chile. Las actividades del festival incluyen tres competencias, doce funciones especiales, entre las cuales destaca una proyección al aire libre, además de tres focos autorales. En total, más de 60 títulos de producciones internacionales y nacionales se proyectarán en este encuentro que se ha consolidado como la cita más importante del cine documental en el país.
La inauguración del festival se llevó a cabo en un ambiente cargado de expectativas y emociones, donde la directora artística, Antonia Girardi, presentó la selección de este año como un «viaje sensorial». Gerardi resaltó que la programación abarca temas relevantes y actuales como la crisis ecológica, la violencia colonial, y las nuevas identidades de género. Actores y cineastas de 35 países han sido invitados a presentar sus obras, evidenciando el compromiso del festival con promover el cine documental de calidad y la diversidad cultural.
Entre los estrenos más esperados se encuentra la potente película inagural «Nuestra tierra», que examina el juicio por el asesinato de Javier Chocobar, un líder indígena en Argentina. Este documental ha generado gran interés, ya que la segunda proyección, programada para el viernes 21 de noviembre, ya ha agotado todas sus entradas. La invitada de honor, Lucrecia Martel, enfatizó la relevancia del cine para ofrecer una nueva perspectiva y esperanza frente a los desafíos que enfrentan las sociedades contemporáneas.
Dentro de las funciones especiales se destacan documentales como «Cover-Up» de Laura Poitras, que trata sobre el destacado reportero Seymour Hersh y su revelación del involucramiento de la CIA en Chile, así como «Sotto le nuvole» de Gianfranco Rosi, una reflexión visual sobre la ciudad de Nápoles. Además, se presenta «Cartas a mis padres muertos» de Ignacio Agüero, que aborda la memoria política de Chile, mostrando la importancia de la historia en el entendimiento de los conflictos actuales.
Finalmente, el componente educativo del festival, conocido como FIDOCS Industria, promueve la creación y circulación del cine documental en Latinoamérica a través de diversas iniciativas, como el programa Docs in Progress y la Escuela FIDOCS, que conecta a estudiantes chilenos con profesionales del ámbito cinematográfico. Con talleres, clases magistrales y espacios de pitch, el festival se convierte en un punto de encuentro fundamental para los cineastas emergentes. Para más información sobre la programación y las actividades, los interesados pueden visitar el sitio web oficial del festival en fidocs.cl.












