Un buen marco de asistentes se dio cita este sábado en el Estadio Español de Recreo, Viña del Mar, para presenciar el esperado evento ENCUENTRO DE BAILES ESPAÑOLES, organizado por el Centro Andaluz de Chile. Este espectáculo, que contó con la colaboración del reconocido Centro Cultural «Flamenco Triana» de Viña del Mar, se convirtió en un importante punto de encuentro para los amantes del flamenco, quienes disfrutaron de una jornada llena de ritmo, danza y tradición que celebró la cultura andaluza en el corazón de Chile.
El espectáculo comenzó con la emocionante presentación de las academias de «Flamenco Triana», bajo la dirección de la profesora María Eugenia González. Los grupos infantil y juvenil hicieron vibrar al público con la elegancia de la Farruca, un baile que combina fuerza y gracia. A esta actuación le siguió la mágica Zambra, que transportó a los espectadores a las raíces más profundas del flamenco, y el garbo contagiante de las Cantiñas, que invitaron a todos a sumergirse en la auténtica esencia del baile español.
Posteriormente, la escuela de María Fernanda García subió al escenario con sus talentosas alumnas, quienes deleitaron a los presentes con un repertorio exquisito. La belleza melancólica de la Malagueña cautivó a los asistentes, mientras que el ritmo envolvente de las Guajiras hizo latir el corazón del público. La solemnidad de la Seguiriya, una de las formas más serias del flamenco, cerró su actuación de manera magistral, dejando una sensación de profunda emoción en el ambiente.
El evento continuó con la presentación del Ballet de José Luis Sobarzo, que fusionó el flamenco con la danza estilizada, ofreciendo al público un espectáculo vibrante y dinámico. Iniciaron con la alegría de los Tangos, que rápidamente levantaron el ánimo, seguidos por el peso de la Soleá por Bulerías, una danza cargada de sentimiento. Para cerrar su participación, ofrecieron los Fandangos de Huelva, llenando el estadio con un aire festivo y celebratorio que hizo que todos se unieran en un aplauso entusiasta.
Para finalizar la jornada, los adultos de «Flamenco Triana» tomaron el escenario, mostrando una vez más el rico legado de esta tradición. Sus interpretaciones brillaron con las Alegrías y el inconfundible sello de los Tangos de Triana, llevándonos a un viaje a través del tiempo y la cultura flamenca. Finalmente, la majestuosidad de la Caña, uno de los palos más antiguos del arte flamenco, dejó una huella imborrable en el corazón de todos los asistentes. Este evento no solo celebró el flamenco como un arte inigualable, sino que también reafirmó su estatus como Patrimonio de la Humanidad.











