Los adultos mayores en Chile están redefiniendo el panorama del turismo, según datos recientes de la plataforma Airbnb. Este grupo etario ha experimentado un notable aumento en su participación como huéspedes en los últimos cinco años, duplicando sus evaluaciones favorables. De acuerdo a la información publicada, los mayores de 60 años representan cerca del 15% del total de anfitriones en el país, lo que evidencia su creciente influencia en el sector. Esta tendencia no solo resalta su rol como turistas, sino también como proveedores de alojamiento de alta calidad.
Un dato relevante es que el 20% de los anfitriones adultos mayores ha alcanzado la categoría de Superanfitriones en Airbnb. Este estatus se otorga a aquellos que han demostrado un compromiso excepcional con la hospitalidad, lo que se traduce en una alta satisfacción entre los huéspedes. A su vez, casi el 40% de los anfitriones mayores cuenta con evaluaciones que oscilan entre 4.91 y 5.0, lo que refleja el nivel de excelencia que están ofreciendo a los visitantes. Estas cifras no solo son un testimonio de la calidad del servicio proporcionado, sino también del potencial de los adultos mayores para impactar el turismo chileno.
Además, se destaca la participación de las mujeres en este segmento. Más del 60% de los anfitriones mayores de 60 años son mujeres, quienes han encontrado en Airbnb una vía no solo para complementar sus ingresos, sino también para compartir su hogar y cultura con una audiencia global. Este fenómeno permite que los adultos mayores se sientan activos y empoderados, transformando la percepción social sobre su contribución a la economía y cultura turística del país. El ingreso promedio que estos anfitriones generan asciende a cerca de 2.000 USD mensuales, lo que les otorga una estabilidad económica adicional.
En términos de ubicación, la Región de Valparaíso y la zona lacustre de La Araucanía se destacan como las áreas donde la demanda por los espacios de los anfitriones adultos mayores es mayor. Dentro de las comunas preferidas por los viajeros extranjeros se encuentran Las Condes y el centro de Santiago, que atraen a un público diverso buscando experiencias auténticas en la capital chilena. Estos destinos se benefician enormemente de la hospitalidad y el conocimiento local de los anfitriones, quienes pueden ofrecer una perspectiva única sobre el entorno y las costumbres chilenas.
Por otro lado, Airbnb ha introducido el concepto de ‘Experiencias’, donde anfitriones locales ofrecen actividades que reflejan la cultura de su región. En Chile, los adultos mayores han mostrado gran interés por estas iniciativas, siendo las clases de cocina, caminatas al aire libre y talleres de arte algunas de las más populares entre ellos. Esta participación no solo les permite interactuar con los visitantes, sino también fomentar un profundo intercambio cultural. Así, los mayores de 60 años continúan demostrando que tienen mucho que ofrecer en el mundo del turismo, consolidándose como verdaderos protagonistas en esta sector.












