En una emotiva ceremonia, el miércoles 20 de mayo, el salón «Arturo Prat» del Museo Marítimo Nacional fue el escenario de un significativo acto conmemorativo. La celebración consistió en la entrega oficial de una placa en homenaje a los marinos franceses que lucharon a bordo de la corbeta “Esmeralda” durante el Combate Naval de Iquique. La entrega estuvo a cargo de la asociación francesa Le Souvenir Français, representada por su delegado nacional en Chile, Marc Turrel. Entre los asistentes se encontraban dignatarios como el Excelentísimo Embajador de Francia en Chile, Cyrille Rogeau, y autoridades navales que completaron una ceremonia a la altura de los sacrificios recordados.
Este acto formó parte de la conmemoración de los 400 años de la Armada de Francia, buscando honrar en particular a los marinos que sucumbieron en la batalla del 21 de mayo de 1879, particularmente al Capitán de Mástil Georges Tougoud y al Maestro de Víveres Léon P. Claret. La placa, realizada en mármol, no solo se convierte en un símbolo del homenaje al sacrificio francés, sino que también incluye un poema escrito en París poco después del combate, que celebra la valentía y el heroísmo de la tripulación chilena. Esta incorporación a la exhibición permanente del museo promete enriquecer el legado histórico que resguarda la institución.
En su intervención, el Contraalmirante Víctor Zanelli Suffo, Director del Museo Marítimo Nacional, enfatizó la importancia de la placa como un gesto de memoria histórica y amistad entre Chile y Francia. «El Combate Naval de Iquique trascendió fronteras, y el reconocimiento del heroísmo de la ‘Esmeralda’ es un legado que celebramos, no solo como chilenos, sino como una comunidad internacional unida por la historia,» afirmó. Esta declaración resalta el reconocimiento a un evento histórico que une a ambas naciones a través del tiempo y el sacrificio compartido.
La ceremonia culminó con un recorrido por las instalaciones del museo, donde los asistentes tuvieron la oportunidad de sumergirse en la rica herencia marítima de Chile. Este recorrido fue una ocasión propicia para el encuentro y el diálogo entre las delegaciones chilenas y francesas, reforzando así los lazos culturales y los vínculos históricos entre las dos naciones. La iniciativa más allá de recordar el pasado, busca establecer un camino hacia el futuro, donde la colaboración y la memoria compartida son fundamentales.
El homenaje no solo es un testimonio del heroísmo en tiempos de conflicto, sino también un llamado a la preservación de la historia. A medida que se incorporan nuevas piezas a las exhibiciones del Museo Marítimo Nacional, se espera que tanto nacionales como extranjeros se sumerjan en la historia, la valentía y la fraternidad que han marcado la relación entre Chile y Francia, especialmente en el contexto naval. La ceremonia del 20 de mayo representa, sin duda, un hito en el fortalecimiento de estas relaciones.











