La obra «Pan caliente», de la dramaturga chilena María Asunción Requena, se estrenará este miércoles 26 en el Aula Magna de la Universidad de Valparaíso, con entrada liberada. Esta conmovedora historia gira en torno a Marisela, la única joven de su comunidad que logrará graduarse de la enseñanza media, cuyo máximo deseo es conseguir un vestido blanco para su graduación. En un contexto de precariedad, toda la comunidad se une para ayudarla a alcanzar no solo su sueño del vestido, sino también su meta de ingresar a la universidad. A través de temas como la esperanza y la solidaridad, la obra plantea un reflejo sobre la dignidad y los anhelos de un futuro mejor.
La dirección de este montaje está a cargo de Claudio Marín Echeverría, quien destaca la importancia de revisitar esta obra escrita en 1962. «Pan caliente» fue originalmente montada por la Compañía de Teatro Teknos y se considera un clásico del teatro chileno. Marín enfatiza que este proyecto no solo trae consigo elementos históricos, sino que también significa un aprendizaje significativo para el elenco, permitiendo que actores jóvenes y consagrados trabajen juntos, fusionando distintas experiencias y visiones del arte teatral.
Naldy Hernández, una de las actrices más representativas de Chile y con una trayectoria de 92 años, comparte su emotivo testimonio sobre la labor en esta obra. Al recordar su relación con María Asunción Requena, Hernández afirma que este proyecto es un regalo en esta etapa de su vida, y aprecia el mensaje de dignidad que la obra transmite. Por su parte, Consuelo Holzapfel destaca cómo el relato de Marisela no es solo una búsqueda personal de un vestido blanco, sino también un símbolo de dignidad y superación, esencial para comprender la realidad socioeconómica chilena.
Carla Gaete, actriz y profesora en la Escuela de Teatro UV, interpreta el papel de Marisela y reflexiona sobre el carácter comunitario de la obra. Según ella, la historia invita a la audiencia a cuestionar la pobreza y las desigualdades de clases que persisten en la sociedad chilena actual. Gaete subraya la relevancia de presentar esta obra en un momento donde predominan las tendencias individualistas, promoviendo en cambio un sentido de solidaridad y comunidad, crucial para el desarrollo personal y colectivo.
Finalmente, el estreno de «Pan caliente» no solo representa una oportunidad para revivir un texto fundamental del teatro chileno, sino que también busca conectar a las nuevas generaciones con estas narrativas que, a pesar de sus raíces en el pasado, resuenan profundamente en el presente. Las funciones continuarán el jueves 27 y el viernes 28, destacando la importancia de acercar la cultura y el arte al público, especialmente a los jóvenes, a través de una entrada gratuita previa inscripción. La obra es una invitación a reflexionar sobre la comunidad, la dignidad y las esperanzas compartidas.












